28 de octubre del 2020
Números 33:1-4, 48-49
UN PUEBLO EN PEREGRINAJE
“Salieron de los montes de Abarim y acamparon en las llanuras de Moab, junto al Jordán, frente a Jericó”
Números 33:48
Números 33 es como un mapa. Aquí se trazan los 40 años del peregrinaje en el desierto que Israel hizo desde Egipto hasta las llanuras de Moab. ¿Qué podemos aprender de un capítulo como éste?
Aquí se nos recuerda que Israel nunca estuvo quieto durante 40 años. Ellos estuvieron siempre en movimiento y vivieron en tiendas que podían desbaratar y armar. Sólo un lugar era su casa: la tierra que Dios les había prometido.
Algo así es la vida del pueblo de Dios hoy. Este mundo, como ahora existe, no es nuestro hogar. Como cristianos sabemos que cuando muramos nuestras almas van a estar con el Señor en el cielo, y cuando él regrese, viviremos con él en los nuevos cielos y la nueva tierra. De modo que, aunque nos preocupamos por la tierra que Dios nos ha dado para vivir, no nos aferramos a las cosas de este mundo. No tenemos que mirar muy lejos para ver que este mundo y lo que en él hay se encuentra en descomposición. Hay todavía muchas cosas buenas, pero éste no es nuestro hogar permanente. Esto solo puede ser con Dios, el Señor de nuestras vidas.
¿Te has llegado a sentir cómodo con los placeres, búsquedas y pasiones de este mundo? ¿Estás viviendo como si la vida aquí fuese permanente? Recuerda, un hogar con el Señor está preparado para nosotros (Hebreos 11:16). Jesús está allí. Así que mantengamos fija nuestra mirada en él.
Señor Jesús, permite que el gozo de la vida en tu presencia sea nuestro gozo. Ayúdanos a compartir nuestra esperanza con otros alrededor de nosotros. Amén.