17 de octubre del 2020
Números 20:1-2, 12, 22-29
MUERTE EN EL DESIERTO
“Aarón será reunido a su pueblo”
Números 20:24 RVR60
La gente dice que hay dos cosas seguras: la muerte y los impuestos. Este pasaje no dice nada acerca de impuestos, pero sí acerca de la muerte. Aunque a veces parezca morboso, todos necesitamos reconocer la realidad de la muerte.
La muerte confrontó a tres personas en este pasaje. María, la hermana de Moisés, y su hermano Aarón murieron. Y también la muerte de Moisés fue anunciada. La muerte de María fue ordinaria, mientras que las muertes de Aarón y Moisés se debieron a desobedecer los mandatos de Dios.
La muerte es una parte común, aunque dolorosa, de la vida. Antes de alcanzar el cielo, tenemos que morir - a menos que Jesús regrese primero. La muerte es segura, y para aquellos que perdemos un ser amado, algo doloroso; no es algo que superamos rápidamente. Fuimos creados para vivir, no para morir.
Al enfrentar la muerte, no debemos entristecernos como la gente que no tiene esperanza (1 Tesalonicenses 4:13). La muerte no tiene la última palabra. Dios dijo que Aaron sería reunido con su pueblo. Esto no es sólo una manera de hacer que la muerte suene agradable; es una afirmación de que Aaron aún pertenecía al pueblo de Dios.
Y lo mismo sucede con nosotros que tenemos a un Salvador resucitado. Si estamos en Cristo, sabemos que la muerte no nos puede separar de su amor, y nuestras almas irán a estar con él.
Señor Jesús, tú has derrotado a la muerte por nosotros.Conforta a aquellos que sufren hoy y ayúdalos a confiar en ti. Amén.