Números 21:4-9
VEAN Y VIVAN
“Y el Señor le dijo: Hazte una serpiente como ésas, y ponla en el asta de una bandera. Cuando alguien sea mordido por una serpiente, que mire hacia la serpiente del asta, y se salvará”
Números 21:8
Hay personas a quienes les gustan las serpientes, pero a muchos no. Son peligrosas y astutas. A Israel tampoco le gustaban y fueron serpientes venenosas las que causaron que muchos de ellos murieran como castigo por murmurar contra Dios.
Las serpientes en Egipto eran un símbolo de poder y aparecían a menudo en las coronas de los faraones. Ya que los israelitas se quejaron de que estaban mejor en Egipto, ¿habrá tenido esto que ver con el castigo enviado por Dios? Algunos han sugerido que al enviar serpientes venenosas quizá Dios estaba diciendo: “¿Realmente quieren ir de nuevo a sufrir el poder y veneno del Faraón? ¿Es mejor Egipto?”. Por supuesto que las serpientes también nos recuerdan a la serpiente astuta del Edén (Génesis 3).
Es sorprendente que el remedio de Dios para Israel fue que miraran a una serpiente de bronce levantada en un asta. Al hacer eso, Israel estaba mirando por medio de la fe al poder de Dios para sanar. Solo Dios podía curar, y la gente necesitaba mirar a él con fe.
En Juan 3:14-15 Jesús dijo: “como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado”, para que todo aquel que en él cree, “tenga vida eterna”. Jesús fue levantado en la cruz para que podamos ser perdonados y sanados. ¿Estás confiando en él para ser salvo?
Jesús, nosotros te adoramos como el Cristo crucificado. Permite que cada vez que adoremos, te miremos con los ojos de la fe. En tu nombre, Amén.