15 de julio del 2020
Hebreos 4:1-13
REALIDAD
“Porque el que entra en ese reposo de Dios, reposa de su trabajo, así como Dios reposó del suyo”
Hebreos 4:10
Después de que el escritor de Hebreos nos ha hablado de aquellos quienes por su incredulidad no encontraron el perdón de sus pecados endureciendo más bien sus corazones, somos llamados en el capítulo anterior a examinarnos a nosotros mismos para asegurarnos que estamos en la fe.
Sin embargo, ahora el escritor nos habla a aquellos que somos de él y que hemos entrado en una relación personal con Dios justificados por la obra de su Hijo en nuestro favor.
El pasaje habla de la bendición de experimentar un reposo como resultado funcional de esa obra en nuestro favor. Sin embargo, dice también que podemos vivir como si esto no fuera verdad, como si a pesar de tener la esperanza de un día entrar en la presencia de Dios, actuemos como si no tuviéramos esa esperanza, como si pareciera “no haberlo alcanzado” (vs.1).
Y es que Dios sí nos ha dado esa esperanza futura, pero las Buenas Noticias son que Dios nos ha dado otro reposo que podemos disfrutar ya hoy. Es el reposo de tratar de tratar de ganarnos su atención y su favor. Es el reposo de vivir en la libertad de que somos amados por él, que nada nos puede separar de su amor, y de que no hay condenación para los que están en Cristo Jesús. Es el reposo de sabernos amados, aceptados y completos en él.
Gracias Padre, por tu provisión en la obra de Cristo en nuestro favor y la realidad de tu reposo para aplicarlo a nuestros anhelos profundos de nuestro corazón. Amén.