07 de junio del 2020
Mateo 4:17-20
JESÚS INICIA SU MINISTERIO
“Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.”
Mateo 4:17
Uno de los mensajes principales en las corrientes culturales actuales tiene más que ver con la autoestima que con el arrepentimiento. La autoestima es asegurarnos de que nos amamos a nosotros mismos, nos aceptamos tal como somos y nos encaramos hacia el futuro con actitudes positivas. Usted tal vez dirá, pero ¿qué tiene de malo esto?
La cultura de la autoestima no permite la evaluación de los errores pasados, la reflexión sobre cómo causamos daño a los demás o a nosotros mismos, o incluso la preocupación por cometer pecados ofendiendo a Dios. La autoestima es un mensaje de moda, pero incompleto e imperfecto.
Jesús, en contraste, al iniciar su ministerio público, escoge comunicar primeramente un mensaje de arrepentimiento. El Enviado de Dios tiene como meta principal que la humanidad reconozca sus faltas, se acerque a Dios en humildad y con un deseo de transformación y, por consiguiente, Dios ofrece a cambio el reino de los cielos, la vida eterna. Este es el mensaje que conocemos como el Evangelio, que quiere decir, “buena noticia.” Sí, la buena noticia empieza por reconocer que estamos mal, que necesitamos a Dios, pero se complementa con anunciarnos que a través de Cristo el reino de los cielos, su amor, paz y vida plena, están a nuestro alcance.
Jesús, ayúdame a vivir con la esperanza y el gozo depositados en tu promesa de vida eterna. Fortalece nuestra fe. Amén