2 Corintios 12:1-10
PABLO, ARREBATADO AL CIELO
“…quisiéramos más bien desterrarnos de este cuerpo para ir a vivir con el Señor”.
2 Corintios 5:8
En 2 Corintios 12:1-9, el apóstol Pablo relata una interesante experiencia que le ocurrió en su propia vida. Al recordar el incidente dice que: “Hace catorce años fue llevado al tercer cielo… donde oyó palabras inefables que no le es dado al hombre expresar”. Dos versículos más adelante él alude a la misma experiencia como “ser llevado al paraíso”. Es después de esa experiencia que escribe: “Por eso tenemos siempre confianza. Sabemos que mientras vivamos en este cuerpo estaremos como en el destierro, lejos del Señor. Ahora no podemos verlo, sino que vivimos sostenidos por la fe; pero tenemos confianza, y quisiéramos más bien desterrarnos de este cuerpo para ir a vivir con el Señor” (2 Corintios 5:6-8). En Filipenses 1:23 reafirma esa experiencia: “Me es difícil decidirme por una de las dos cosas: por un lado, quisiera morir para ir a estar con Cristo, pues eso sería mucho mejor para mí”. ¿Podríamos esperar un mejor testimonio de alguien con experiencia? Pablo usa la primera persona singular al compartir el testimonio de su experiencia del cielo, “hace catorce años”. Estudiando el libro de los Hechos, es probable que esto le sucediera en su primer viaje misionero, cuando fue “apedreado en Listra y dejado como muerto” (Hechos 14:19). Es quizá estando allí en esa condición que Dios le dio una visión del cielo, aunque esto no lo sabemos con certidumbre.
Mi Señor y Dios, gracias por la inspiración y ánimo que me imparte el testimonio de tus mensajeros de tu Palabra, en Jesús, tu Hijo, amén.