Puertas abiertas
“…y trae acá a los pobres, los inválidos, los ciegos y los cojos.” Lucas 14:21b
En esta parábola de Jesús, que hasta el día de hoy nos continúa brindando grandes enseñanzas para la vida, nos enteramos que la visión del Maestro es expuesta en un ambiente de fiesta, aprovechando el diálogo para referirse primero a los cercanos –su etnia– y luego a los grupos sociales que se habían justificado de forma perversa mediante la manipulación abusiva de la ley, ¡creando una especie de apartheid social! Aprovechó para decirlo en un banquete al que fue invitado por un jefe fariseo, recordando el verdadero sentido e interpretación de la ley, la visión de justicia restitutiva. De esta forma demuestra que podemos ser parte del sueño de Dios para este mundo, superando los impedimentos que ponen los sistemas, formando una comunidad que integra a los sectores vulnerables y excluidos: los pobres, las personas con discapacidad, ciegos y lisiados, a quienes no se les incluye y no se les considera destinatarios de la atención integral de sus derechos básicos. Nuestro gran desafío hoy es ver la posibilidad de apoyo a todas estas personas. Evitar verles como objetos de lástima, sino como sujetos de derechos, que con dignidad apoyamos y promover leyes y políticas públicas que realmente erradiquen este tipo de discriminación y exclusión, ¡política social de puertas abiertas!
Oración: Bendito Señor, te pedimos perdón si hemos actuado de forma apática o indiferente ante las personas vulnerables y excluidas. Amén.