24 de marzo del 2020
Una nueva forma de ver el mundo
“La mujer no era judía, sino originaria de Sirofenicia.” Marcos 7:26
La protagonista en esta historia es una mujer anónima de raíces gentiles, pagana por su religión y sirofenicia por su nacionalidad, pero con una fe sencilla y firme. Se dio cuenta que Jesús estaba cerca y de manera osada llegó donde él para comentarle la situación de su hija atormentada. Al parecer el Maestro la trató de forma cruel y machista, sin embargo, la expresión “perros” era común entre los judíos para referirse a los no judíos. La respuesta de esta mujer hace cambiar la agenda de Jesús, es decir, de llegar primero a las ovejas perdidas de Israel para atender la necesidad de esta familia, demostrando y poniendo en evidencia el plan maestro de Dios para la humanidad, que rompe todo tipo de barreras: étnicas, religiosas, generacionales, de género, etc. Hemos visto con sumo horror las situaciones atroces que han deshumanizado a naciones enteras, en donde se justifican sistemas que excluyen, como en la época y países de Mahatma Gandhi, Martín Luther King Jr. y más recientemente con Nelson Mandela, quienes con sus liderazgos lograron concientizar a la nación, haciéndonos reflexionar y actuar de manera distinta en un ambiente lleno de violencia sistémica. Jesús no solo nos desafía a no caer nuevamente en esos actos vergonzosos, sino que también nos ofrece el poder y el espacio para lograrlo.
Oración: Dios, ayúdanos a aceptar a cada persona sin discriminación, y a apartar las barreras que les impiden venir a Jesús. Amén.