13 de noviembre del 2019
Marcos 8:14-21
El reino de Dios en primer lugar
“Jesús se dio cuenta, y les dijo: ¿Por qué dicen que no tienen pan? ¿Todavía no entienden ni se dan cuenta?”
Marcos 8:17
Desde que éramos pequeños, nos enseñaron que debíamos estudiar, tener un trabajo fijo y un hogar. Esta norma impuesta por la sociedad nos lleva a pensar en la estabilidad, en las cosas materiales que nos hacen olvidar que es Dios quien nos da todas estas cosas.
Claro que necesitamos tener un trabajo. En el Salmo 128 hay una recomendación bien clara: “Feliz tú, que honras al Señor y le eres obediente. Comerás del fruto de tu trabajo, serás feliz y te irá bien” (Salmo 128:1).
Pero los hombres sólo tocan la perspectiva humana e inmediata, Jesús toca la gran expectativa existencial y materialista del hombre: “¿Qué vamos a comer?” o “¿Qué vamos a beber?” o “¿Con qué vamos a vestir?”
Jesús nos enseña a descansar bajo la protección del padre y a dominar la ansiedad “Por lo tanto, yo les digo: No se preocupen por lo que han de comer o beber para vivir, ni por la ropa que necesitan para el cuerpo. ¿No vale la vida más que la comida y el cuerpo más que la ropa?” (Mateo 6:25).
El Señor desea que gastemos nuestras energías con las cosas del reino. Nuestra preocupación no debe estar en las cosas materiales porque esas cosas las buscan todos los seres humanos. Dios sabe de lo que necesitamos y nos va a dar lo que Él quiera y en el tiempo en que Él desee.
Ayúdanos, Santo Dios, a tener la mente de Cristo y a pensar primero en las cosas del cielo. Amén.