Marcos 2:1-12
El poder de Jesús
“Pero Jesús les preguntó: ¿Por qué piensan ustedes así?” Marcos 2:8
A veces, Jesús tenía que hablar en voz alta y bien claro porque las personas no lo entendían, o no lo querían entender. El Maestro hacia milagros, y sus acciones eran autenticadas por Dios mismo y no necesitaba de cualquier otro tipo de autorización. Sin embargo, las personas siempre encontraban una manera de intentar poner a prueba su autoridad.
Cierta vez Jesús sanó a un paralítico diciéndole: “Tus pecados quedan perdonados” pero eso quitó el sosiego de los oyentes. Entonces Jesús, percibiendo la intención que había detrás de todo dijo: “¿Qué es más fácil, decirle al paralítico: Tus pecados quedan perdonados, o decirle: Levántate, toma tu camilla y anda?”
Los fariseos no creían que Jesús tenía el poder para ofrecer perdón de los pecados, que es lo mismo que pasa con muchas personas en nuestros días. Más importante que cuestionar la autoridad de Cristo, necesitamos cambiar nuestro estilo de vida. Necesitamos recibir perdón del Rey de reyes y olvidar nuestra vida de pecados.
Cuando Jesús ordena: “Levántate, toma tu camilla y anda”, en verdad está diciendo que nos alejemos del pecado que nos hace esclavos. Nuestra vida necesita mostrar la realidad de haber sido perdonado y nuestros pecados olvidados.
¡Piense en eso! levántate, toma tu camilla y anda.
Querido Dios, que en nuestro corazón nunca dudemos del poder que tienes para curar almas. En el nombre de Jesús. Amén.