Romanos 11:33-36
SOLI DEO GLORIA: ¡A DIOS SEA LA GLORIA!
“Porque todas las cosas proceden de él, y existen por él y para él. ¡A él sea la gloria por siempre! Amén.”
Romanos 11:36
Reflejando este mes sobre las cinco solas de la Reforma, hemos cubierto mucho material sobre: la Escritura sola, solo por fe, solo por gracia y solo Cristo. Y ahora, mientras enfocamos por unos días en solo a Dios la gloria, es importante notar que esta enseñanza no es de ninguna manera menos significativa porque viene en último lugar. De hecho, podríamos decir que es la más importante de las cinco solas. Sin lugar a dudas, la gloria de Dios está en el corazón de las cinco enseñanzas centrales sobre la verdad de nuestra salvación.
La Escritura sola glorifica la revelación única de Dios de sí mismo y su plan de salvación. Sólo por fe glorifica el don de fe de Dios para canalizar su amor y misericordia. Solo por gracia glorifica la misericordia de Dios al alcanzar a los pecadores perdidos. Solo por Cristo glorifica la sabiduría y el amor de Dios al enviar a su Hijo unigénito. Estos cuatros principios claves apuntan a solo a Dios la gloria.
El apóstol Pablo tiene en mente la gloria de Dios cuando, después de una larga explicación sobre el plan de salvación de Dios, reconoce que la salvación, y de hecho todas las cosas, provienen de él, a través de él y para él
Lo que Dios ha hecho por nosotros hace eco de su gloria. “¡A él sea la gloria por siempre!”
Padre en el cielo, te agradecemos por tu amor y misericordia. Ayúdanos a glorificarte en todo lo que hacemos y decimos. Y ayúdanos, te lo pedimos, a irradiar tu gloria en el mundo. Amén.