21 de octubre del 2026
Mateo 2:1-12
TAN CERCA Y TAN LEJOS
“Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos”. Mateo 2:1
Hay personas que pueden estar muy cerca de algo y, sin embargo, nunca llegar a disfrutarlo. Eso fue precisamente lo que ocurrió cuando nació Jesús. Los sacerdotes y escribas estaban a pocos kilómetros de Belén. Conocían las profecías e incluso pudieron decirle a Herodes exactamente dónde debía nacer el Mesías. Pero, hasta donde sabemos, ninguno hizo el viaje. Los que llegaron fueron unos extranjeros. Mateo simplemente dice que eran unos magos que venían «del oriente». Habían visto una estrella y emprendieron un largo viaje preguntando: «¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido?». ¡Qué escena tan significativa! Jesús apenas había nacido y las naciones ya comenzaban a acercarse a Él. Y aquí hay también una advertencia para nosotros. Podemos estar muy cerca de las cosas de Dios, conocer la Biblia, asistir a la iglesia y saber las respuestas correctas, pero nunca dar los pasos necesarios para acercarnos verdaderamente a Cristo. Los escribas sabían dónde estaba Belén. Los magos fueron hasta allí. No importa qué tan lejos hayas estado de Dios ni cuál sea tu origen. Desde las primeras páginas del evangelio, Cristo aparece como un Rey que recibe a quienes vienen de lejos para buscarlo. Los primeros extranjeros llegaron desde Oriente; después vendrían muchos más. Entre ellos, por la gracia de Dios, llegamos también nosotros.
Señor y Dios, ayúdanos a actuar y no conformarnos con solo escuchar de Ti. Danos sabiduría y entendimiento para buscarte en todo momento. Por Cristo Jesús, Amén.
Basta mirar alrededor para descubrir cuánto nos parecemos y, al mismo tiempo, cuántas cosas nos separan. Compartimos las mismas necesidades, alegrías y temores, pero hablamos diferentes idiomas, pertenecemos a distintas culturas y hemos aprendido a identificarnos por nuestra nacionalidad, color de piel, condición social y muchas otras diferencias. Algunas enriquecen nuestra convivencia; otras las hemos convertido en muros que alimentan el prejuicio, la discriminación y hasta la violencia. ¿Era este el propósito de Dios para la humanidad? Durante este mes recorreremos la Biblia buscando una respuesta. Comenzaremos en Génesis, donde descubriremos que todos llevamos la imagen del mismo Creador, y seguiremos la historia de una humanidad que el pecado dividió, pero que Dios nunca dejó de amar. Veremos su promesa de bendecir a todas las familias de la tierra, encontraremos extranjeros recibiendo su gracia y acompañaremos a Jesús mientras cruza las barreras que separaban a las personas. Finalmente llegaremos hasta aquella extraordinaria visión de Apocalipsis: una multitud “de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas” reunida delante del Cordero. De un solo origen venimos, el pecado nos dispersó, la gracia nos alcanzó y Cristo nos está reuniendo.
Huascar de la Cruz
Es casado y tiene cuatro hijos. Ha sido pastor en México por largo tiempo, y en la actualidad funge como el director del Ministerio Reforma.