27 de junio del 2026
Salmo 134:1-3
TIEMPO DE BENDECIR AL SEÑOR
“Mirad, bendecid a Jehová, Vosotros todos los siervos de Jehová, Los que en la casa de Jehová estáis por las noches”. Salmo 134:1
Fuimos creados para algo más grande que simplemente pasar por la vida. Dios nos creó para conocerle, para disfrutar de su presencia y para darle gloria. Cuando olvidamos ese propósito, terminamos buscando alegrías demasiado pequeñas, demasiado pasajeras, demasiado terrenales. Pero Dios nos llamó a una alegría mucho mayor: bendecir su nombre y deleitarnos en su presencia. El Salmo 134 nos presenta a los peregrinos que finalmente han llegado a Jerusalén. Después de un largo camino lleno de cantos, oraciones y esperanza, ahora están en la casa del Señor. Y desde ese lugar se escucha este llamado: “Bendecid a Jehová.” No es una invitación reservada para unos pocos. Todos los siervos del Señor están llamados a participar. Día y noche, en todo momento, el pueblo de Dios es invitado a levantar su voz en alabanza. La casa del Señor siempre ha sido un lugar especial para el corazón del creyente. Allí el pueblo se reúne para adorar, para escuchar su Palabra y para disfrutar de la comunión con Dios y con los hermanos. En su presencia encontramos gozo, descanso y verdadera plenitud. Por eso este salmo nos invita a hacer lo mismo que aquellos peregrinos: bendecir al Señor con todo nuestro corazón. Y esta invitación también es para nosotros hoy. ¿Disfrutas del privilegio de adorar a Dios? ¿Es Él realmente tu mayor tesoro y tu mayor alegría?
Alabado y bendito seas Dios nuestro. Gracias por el alto privilegio de glorificar tu nombre. Que nuestra adoración agradable delante de ti. Por el amor de Jesús, Amén.
Con gratitud a Dios, ofrecemos a nuestros lectores el devocional del mes de junio “Cantos de esperanza”, basados en los salmos de peregrinación. Estos salmos (120-134) eran entonados por el pueblo de Israel cuando viajaba hacia Jerusalén para participar en las fiestas anuales. El pueblo viajaba en caravanas, llevando consigo dolor, angustia, temores y expectativas. Así es el viaje de nuestra vida. Aunque suframos, no podemos detenernos. Debemos caminar y seguir adelante, mirando al Señor, autor y consumador de nuestra fe. En el camino encontraremos compañeros de viaje, pero todos dependemos de la fuerza que viene de lo alto, del poder que viene de Dios, de la gracia que nos sostiene hasta llegar a Sión. ¡Feliz lectura!
Hernandes Dias Lopes
El Rev. Lopes está casado con Udemilta y viven en Sao Paulo Brasil en compañía de sus dos hijos. El pastor Hernandes viaja alrededor del mundo para predicar y enseñar la Biblia.