18 de junio del 2026
Salmo 129:1-8
NADA PUEDE DETENER AL PUEBLO DE DIOS
“Mucho me han angustiado desde mi juventud, Puede decir ahora Israel…” Salmo 129:1
Si hay algo que el pueblo de Dios conoce bien, es la angustia. El salmista lo reconoce con honestidad: “Mucho me han angustiado desde mi juventud”. Los enemigos han sido muchos. Insolentes, crueles, persistentes. Su propósito siempre ha sido el mismo: afligir, quitar la paz, debilitar el corazón del pueblo de Dios. Y cuando miramos la historia de Israel, entendemos por qué el salmista habla así. Desde la esclavitud en Egipto, pasando por las pruebas del desierto, las trampas en la tierra prometida, la debilidad de algunos de sus líderes, la opresión de imperios extranjeros y los pesados tributos que soportaron. A eso se suman la furia del mundo, las asechanzas del enemigo y, muchas veces, nuestras propias debilidades. Sin embargo, en medio de todo eso, el salmista declara algo extraordinario: “Mas no prevalecieron contra mí”. Sí, hubo angustia. Sí, hubo heridas. Pero no hubo derrota. La historia lo confirma. Los adversarios del pueblo de Dios aparecen, hacen ruido por un tiempo y luego desaparecen. Pero el pueblo del Señor sigue caminando. Y así ha sido a lo largo de los siglos. La iglesia ha enfrentado oposición, persecución y dificultades. Pero, a pesar de la angustia, sigue en pie. Porque nuestros adversarios vienen y van. Los imperios se levantan y caen. Las amenazas pasan. Pero el pueblo de Dios sigue caminando hacia Sion.
Señor, no permitas que nuestros enemigos nos desanimen. Muéstranos el camino que con firmeza debemos seguir y a ayúdanos a confiar en que tú nos protegerás. Amén.
Con gratitud a Dios, ofrecemos a nuestros lectores el devocional del mes de junio “Cantos de esperanza”, basados en los salmos de peregrinación. Estos salmos (120-134) eran entonados por el pueblo de Israel cuando viajaba hacia Jerusalén para participar en las fiestas anuales. El pueblo viajaba en caravanas, llevando consigo dolor, angustia, temores y expectativas. Así es el viaje de nuestra vida. Aunque suframos, no podemos detenernos. Debemos caminar y seguir adelante, mirando al Señor, autor y consumador de nuestra fe. En el camino encontraremos compañeros de viaje, pero todos dependemos de la fuerza que viene de lo alto, del poder que viene de Dios, de la gracia que nos sostiene hasta llegar a Sión. ¡Feliz lectura!
Hernandes Dias Lopes
El Rev. Lopes está casado con Udemilta y viven en Sao Paulo Brasil en compañía de sus dos hijos. El pastor Hernandes viaja alrededor del mundo para predicar y enseñar la Biblia.