09 de abril del 2026
Hechos 4:17-33
NO PODEMOS CALLAR
“…porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído. Hechos 4:20
A lo largo de la historia, muchos imperios y gobiernos han intentado silenciar la voz de la iglesia. Pero el poder de Cristo no se puede encadenar. Hoy tal vez no enfrentamos prisiones o látigos, pero sí existe una forma moderna de censura: la presión social. Puedes hablar de tus series favoritas, de política, de moda o incluso de astrología sin problema… pero menciona el nombre de Jesús, y el ambiente se vuelve incómodo. La pregunta es inevitable: ¿cedemos ante el “qué dirán”? ¿Preferimos callar para no parecer fanáticos? Pedro y Juan tuvieron la misma disyuntiva ante las autoridades religiosas. Pero su respuesta fue firme: “No podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído”. No dijeron “no queremos” o “no nos conviene”. Dijeron “no podemos”. Es una frase que nace de un corazón transformado. Ellos habían visto al Resucitado, habían escuchado su voz, habían experimentado su poder. Callar ya no era una opción. Podían encarcelarlos, golpearlos o prohibirles hablar, pero no podían quitarles el fuego del testimonio. No lo hacían por costumbre, ni por obligación, ni por fama. Lo hacían porque Cristo era su razón de vivir. Como diría Pablo más adelante: “¡Ay de mí si no predico el evangelio!” (1 Corintios 9:16). Y cuando la iglesia entera viva así, con corazones encendidos, el mundo volverá a escuchar el nombre que nadie puede silenciar: Jesucristo.
Señor nuestro, llénanos del deseo de compartir tu Palabra. Enciende un testimonio que no pueda ser callado. En el nombre de Jesús, Amén.