Mateo 9:35-38
SOBRECARGADOS
“Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor”. Mateo 9:36
¿Estás muy ocupado? Probablemente sí. Nuestras vidas están llenas de pendientes, reuniones, compromisos y responsabilidades que parecen no tener fin. Corremos de un lado a otro tratando de cumplir con todo, y aun así sentimos que no alcanzamos. La carga del trabajo, la rutina, la familia y las expectativas puede llegar a ser abrumadora. Pero nada de esto responde al diseño original de Dios: lo que debía ser una vida de gozo y servicio se ha convertido en una carrera sin descanso. Y el resultado es que nos sentimos cansados, vacíos o sin dirección.
Jesús también caminó entre personas sobrecargadas por la vida. Las vio agobiadas, confundidas, sin guía ni esperanza. Y al verlas, tuvo compasión. No las juzgó ni las reprendió por su cansancio; las miró con ternura. Él sigue haciendo lo mismo hoy. Jesús se acerca a ti, que estás cansado, y te ofrece descanso y aliento.
Además, Jesús invita a sus seguidores a compartir su compasión. Les dijo que oraran por más “obreros” —personas dispuestas a llevar esperanza, sanidad y consuelo a los demás—. En un mundo agotado, Dios busca corazones dispuestos a servir con amor. Tal vez hoy tú necesitas descansar en Jesús. O quizá Él te está llamando a ser un canal de su amor para los que están sobrecargados. En ambos casos, su invitación es la misma: vuelve a su presencia y reenfoca tu propósito en Él.
Dios compasivo, con frecuencia estamos agotados y cargados. Restáuranos a través de la buena nueva de Jesús, y guíanos a compartir su mensaje. En su nombre oramos, Amén.