Juan 1:1-14
CUANDO TODO ERA NUEVO, DIOS HABLÓ
“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios”. Juan 1:1
A veces nos gusta imaginar cómo fue el mundo en sus primeros días: vastos paisajes intactos, ríos limpios, montañas majestuosas y animales viviendo en perfecta armonía. Algo parecido a lo que sentimos cuando visitamos un parque natural o contemplamos la inmensidad de la creación. También podemos pensar en la alegría pura de un niño que corre, juega y explora sin miedo ni preocupaciones. Tal vez la creación original se parecía a eso: un lugar lleno de vida, sin peligro ni tristeza.
Pero la Biblia nos revela algo más profundo detrás de toda esa belleza. Antes de que existiera el mundo, Dios ya estaba allí. Él habló, y todo comenzó. “En el principio era el Verbo…” —la Palabra eterna de Dios, Jesús mismo—, y por medio de Él todo fue creado. La alegría, el orden y la vida que vemos en la creación provienen de esa Palabra viva que da sentido a todo.
Y lo más asombroso es que Dios sigue hablando hoy. Su voz resuena a través de su Palabra y, sobre todo, a través de Jesús, el Verbo hecho carne. Quienes lo conocen no solo contemplan la belleza del mundo, sino que escuchan su invitación a una vida nueva, llena de gracia, verdad y comunión con Él. Dios desea que vivamos cerca de su presencia, disfrutando la plenitud que solo Él puede dar. La pregunta es: ¿estás escuchando su voz a través de su Hijo?
Verbo de Dios, estamos agradecidos por tu presencia desde el principio hasta hoy. Ayúdanos a escuchar tu voz en medio del caos y vivir en comunión contigo. Amén.