Salmo 19
MÁS QUÉ DECIR
“Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y el firmamento anuncia la obra de sus manos”. Salmo 19:1
Las cosas ya no son como en el principio. Cuando Dios creó el mundo, todo era puro y hermoso. El agua era cristalina, el aire limpio, y la tierra rebosaba vida. Hoy, sin embargo, vemos un panorama distinto: ciudades cubiertas por el smog, luces que nos impiden ver las estrellas, y carreteras donde antes había bosques y praderas.
Aun así, hay algo que no ha cambiado: la creación sigue hablando. A su manera, sigue contando la historia de Dios, proclamando su grandeza y poder. Aunque las cicatrices del pecado y del progreso humano sean evidentes, la voz de la creación no se ha apagado. Los cielos todavía declaran la gloria del Creador.
Pero hay algo más que decir. La naturaleza nos habla de quién es Dios, pero solo su Palabra nos enseña cómo vivir. Podemos maravillarnos ante un amanecer o una noche llena de estrellas, pero es en las Escrituras donde descubrimos el corazón de Dios: su justicia, su misericordia, su deseo de guiarnos y transformarnos. Como dice el salmista: “Los cielos cuentan la gloria de Dios”, pero “la ley del Señor convierte el alma” (Salmo 19:1,7).
La creación nos recuerda que Dios existe; su Palabra nos muestra cómo conocerlo. La belleza del mundo nos inspira, pero solo el mensaje de Dios puede renovar nuestro interior y darnos vida nueva. ¿No son estas, acaso, buenas nuevas para un mundo tan quebrantado?
Los cielos proclaman tu gloria, Dios Todopoderoso. Danos el entendimiento para obedecer tu Palabra y vivir sabiamente. En Jesucristo, te lo pedimos. Amén.