31 de enero del 2026
Apocalipsis 21:1-14, 22-27
TODAS LAS COSAS HECHAS NUEVAS
“Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas”. Apocalipsis 21:5
Llegamos al final de este primer mes del año, nuestro recorrido nos ha llevado desde la creación perfecta del principio, pasando por la caída y el quebranto del pecado, hasta la esperanza gloriosa de la redención en Cristo. A lo largo de este camino hemos visto cómo Dios transforma lo viejo en nuevo, lo roto en restaurado, lo perdido en redimido. En este pasaje el apóstol Juan nos permite vislumbrar el final de esa historia… o mejor dicho, el comienzo de una nueva eternidad. Dios mismo declara desde su trono: “He aquí, yo hago nuevas todas las cosas.” ¿Lo cree usted? Nada de lo que el pecado arruinó quedará sin restaurar. La nueva creación de Dios será un lugar libre de todo aquello que nos causa dolor: no habrá más muerte, ni llanto, ni lamento, ni sufrimiento. Pero más allá de lo que ya no habrá, la eternidad será gloriosa por lo que sí habrá: vida, plenitud, alegría y la presencia misma de Dios entre su pueblo. Él será nuestro sol, nuestra luz y nuestro gozo eterno. No anhelamos solo un reencuentro con seres queridos ni un descanso sin fin, sino algo infinitamente mejor: vivir por siempre en la presencia del Creador y Redentor que nos amó hasta la cruz. Esa es la meta hacia la cual camina toda la historia, y tú y yo somos parte de ese plan. Dios está haciendo nuevas todas las cosas, y ya comenzó en nosotros. Joel Vande Werken Joel Vande Werken ha sido pastor desde el año 2007, sirviendo en iglesias en Nueva Jersey, y Massachusetts. Él y su esposa, Brandie, tienen cuatro hijos. Todas las cosas hechas nuevas Los brotes de los árboles crecen a su alrededor. La carne viva del árbol es la que se encuentra justo debajo de su corteza. Esa capa transporta los nutrientes de raíz a rama y permite que el árbol crezca cada vez más. A diferencia de lo que pensamos con frecuencia, el centro del árbol no es más que madera muerta. Su función es mantener el árbol fuerte y erguido, pero no crece. Nosotros somos como árboles, nuestros por dentro en nuestros pecados, sin vida como un tronco seco. Pero en Cristo, todas las cosas se hacen nuevas. La vida es provocada por la muerte por la gracia, no por la naturaleza. Este mes exploramos cómo Dios crea vida de la muerte. Dios mismo afirma su buena creación, perdona nuestros pecados y renueva todas las cosas con una nueva vida en Cristo.
Dios de la creación y la eternidad, déjame ver tu trabajo terminado. Llena mi corazón de emoción al ver tu nueva creación. Renuévame en Cristo. En su nombre te lo pido, Amén.
Los brotes de los árboles crecen a su alrededor. La carne viva del árbol es la que se encuentra justo debajo de su corteza. Esa capa transporta los nutrientes de raíz a rama y permite que el árbol crezca cada vez más. A diferencia de lo que pensamos con frecuencia, el centro del árbol no es más que madera muerta. Su función es mantener el árbol fuerte y erguido, pero no crece. Nosotros somos como árboles, nuestros por dentro en nuestros pecados, sin vida como un tronco seco. Pero en Cristo, todas las cosas se hacen nuevas. La vida es provocada por la muerte por la gracia, no por la naturaleza. Este mes exploramos cómo Dios crea vida de la muerte. Dios mismo afirma su buena creación, perdona nuestros pecados y renueva todas las cosas con una nueva vida en Cristo.
Joel Vande Werken
Joel Vande Werken ha sido pastor desde el año 2007, sirviendo en iglesias en Nueva Jersey, y Massachusetts. Él y su esposa, Brandie, tienen cuatro hijos.