22 de enero del 2026
Romanos 6:1-14
VIVIENDO UNA NUEVA VIDA
"Como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva". Romanos 6:4
Estar frente a la tumba de alguien que amamos es una de las experiencias más duras de la vida. El silencio duele. Los recuerdos se mezclan con la tristeza, y los sueños compartidos parecen desvanecerse. La muerte deja un vacío que ninguna palabra puede llenar. Sin embargo, el evangelio nos enseña que incluso frente a la muerte, hay esperanza. Porque la cruz y la tumba vacía de Jesús cambiaron para siempre la historia humana. Su muerte nos liberó del poder del pecado, y su resurrección abrió el camino hacia una vida nueva. Para el creyente, la muerte ya no es el final. Es el comienzo de algo glorioso. Y lo más asombroso es que no tenemos que esperar al cielo para experimentar esa nueva vida. Pablo nos recuerda que, al creer en Cristo, ya hemos muerto al pecado y resucitado con Él. El bautismo simboliza justamente eso: el paso de la muerte a la vida, de la esclavitud del pecado a la libertad en Cristo. El mismo poder que levantó a Jesús de los muertos actúa hoy en nosotros, dándonos la fuerza para vivir de una manera diferente, guiados por el Espíritu y no por el pecado. Sí, la muerte sigue doliendo. Pero no tiene la última palabra. Porque Jesús vive, también nosotros vivimos. Y no solo con esperanza para el más allá, sino con una razón renovada para cada día: caminar en vida nueva, reflejando la gloria de Dios.
Señor, creo que sufriste la muerte por mí y resucitaste para darme vida eterna. Rompe el poder del pecado en mí y llena mi vida de esperanza aún frente a la muerte. Amén.
Los brotes de los árboles crecen a su alrededor. La carne viva del árbol es la que se encuentra justo debajo de su corteza. Esa capa transporta los nutrientes de raíz a rama y permite que el árbol crezca cada vez más. A diferencia de lo que pensamos con frecuencia, el centro del árbol no es más que madera muerta. Su función es mantener el árbol fuerte y erguido, pero no crece. Nosotros somos como árboles, nuestros por dentro en nuestros pecados, sin vida como un tronco seco. Pero en Cristo, todas las cosas se hacen nuevas. La vida es provocada por la muerte por la gracia, no por la naturaleza. Este mes exploramos cómo Dios crea vida de la muerte. Dios mismo afirma su buena creación, perdona nuestros pecados y renueva todas las cosas con una nueva vida en Cristo.
Joel Vande Werken
Joel Vande Werken ha sido pastor desde el año 2007, sirviendo en iglesias en Nueva Jersey, y Massachusetts. Él y su esposa, Brandie, tienen cuatro hijos.