24 de enero del 2026
Efesios 4:17-32
EL NUEVO HOMBRE
“Renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre…” Efesios 4:22-24
Tal vez al comenzar este año te propusiste cambiar algunas cosas: hacer más ejercicio, cuidar mejor tus relaciones, buscar un nuevo trabajo o dejar ciertos hábitos. Pero con el paso de las semanas, la realidad se impone: cambiar no es tan fácil como parece. Los viejos patrones regresan, y el entusiasmo inicial se desvanece. Sin embargo, la nueva vida en Cristo es diferente. No depende de la fuerza de voluntad ni de la disciplina personal, sino del poder de Dios. Pablo usa una imagen muy clara: “Vístanse del nuevo hombre.” Se trata de una invitación a cooperar con lo que Dios ya está haciendo en nosotros. Él es quien cambia nuestros pensamientos, purifica nuestras actitudes y moldea nuestro carácter a la semejanza de Cristo. Seguir a Jesús no consiste solo en portarse bien o hacer lo correcto. Significa permitir que su Espíritu renueve nuestra mente y nos enseñe a ver la vida de otra manera. A medida que lo conocemos más, su amor transforma nuestra manera de hablar, reaccionar, trabajar y relacionarnos. El verdadero cambio no se logra con esfuerzo humano, sino con una mente renovada por Dios. Él es quien nos reviste de su justicia y nos forma día a día en la imagen del nuevo hombre. Así que, si te sientes frustrado porque no ves resultados inmediatos, recuerda: Dios sigue obrando. Su renovación no es instantánea, pero sí constante y poderosa.
Espíritu Santo, muéstrame la persona que soy llamada a ser. Ayúdame a ver cómo me renuevas y hazme más como Cristo. En su nombre, Amén.
Los brotes de los árboles crecen a su alrededor. La carne viva del árbol es la que se encuentra justo debajo de su corteza. Esa capa transporta los nutrientes de raíz a rama y permite que el árbol crezca cada vez más. A diferencia de lo que pensamos con frecuencia, el centro del árbol no es más que madera muerta. Su función es mantener el árbol fuerte y erguido, pero no crece. Nosotros somos como árboles, nuestros por dentro en nuestros pecados, sin vida como un tronco seco. Pero en Cristo, todas las cosas se hacen nuevas. La vida es provocada por la muerte por la gracia, no por la naturaleza. Este mes exploramos cómo Dios crea vida de la muerte. Dios mismo afirma su buena creación, perdona nuestros pecados y renueva todas las cosas con una nueva vida en Cristo.
Joel Vande Werken
Joel Vande Werken ha sido pastor desde el año 2007, sirviendo en iglesias en Nueva Jersey, y Massachusetts. Él y su esposa, Brandie, tienen cuatro hijos.