Efesios 4:17-32
EL NUEVO HOMBRE
“Renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre…” Efesios 4:22-24
Tal vez al comenzar este año te propusiste cambiar algunas cosas: hacer más ejercicio, cuidar mejor tus relaciones, buscar un nuevo trabajo o dejar ciertos hábitos. Pero con el paso de las semanas, la realidad se impone: cambiar no es tan fácil como parece. Los viejos patrones regresan, y el entusiasmo inicial se desvanece. Sin embargo, la nueva vida en Cristo es diferente. No depende de la fuerza de voluntad ni de la disciplina personal, sino del poder de Dios.
Pablo usa una imagen muy clara: “Vístanse del nuevo hombre.” Se trata de una invitación a cooperar con lo que Dios ya está haciendo en nosotros. Él es quien cambia nuestros pensamientos, purifica nuestras actitudes y moldea nuestro carácter a la semejanza de Cristo. Seguir a Jesús no consiste solo en portarse bien o hacer lo correcto. Significa permitir que su Espíritu renueve nuestra mente y nos enseñe a ver la vida de otra manera. A medida que lo conocemos más, su amor transforma nuestra manera de hablar, reaccionar, trabajar y relacionarnos.
El verdadero cambio no se logra con esfuerzo humano, sino con una mente renovada por Dios. Él es quien nos reviste de su justicia y nos forma día a día en la imagen del nuevo hombre. Así que, si te sientes frustrado porque no ves resultados inmediatos, recuerda: Dios sigue obrando. Su renovación no es instantánea, pero sí constante y poderosa.
Espíritu Santo, muéstrame la persona que soy llamada a ser. Ayúdame a ver cómo me renuevas y hazme más como Cristo. En su nombre, Amén.