17 de enero del 2026
1 Corintios 15:12-20
RESURRECCIÓN
“Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho”. 1 Corintios 15:20
Comenzar un nuevo año siempre despierta en nosotros el deseo de cambiar: dejar atrás lo que no funcionó, mejorar hábitos, soñar con algo distinto. Pero más allá de los propósitos y las metas, el evangelio nos ofrece algo mucho más profundo: una nueva vida en Cristo. Desde el principio, este ha sido el corazón de nuestra fe: “Cristo ha resucitado de los muertos.” Esa verdad cambió la historia… y sigue cambiando vidas. Si Jesús venció la muerte, también puede traer vida donde hoy hay cansancio, culpa o desesperanza. Gracias a su resurrección, tenemos la promesa de una vida eterna que comienza aquí y ahora. Su Espíritu vive en nosotros, transformando nuestra manera de pensar, guiando nuestras decisiones y dándole sentido a lo que hacemos. Cuando vivimos con la mirada puesta en Jesús, hasta las cosas pequeñas —nuestro trabajo, nuestras luchas, nuestras relaciones— se llenan de propósito. La resurrección no solo nos da esperanza para el futuro, sino fuerza para el presente. Él vive, y porque vive, nosotros también podemos levantarnos cada día con nueva fe. Aun cuando el cuerpo se cansa o los planes fallan, su poder sigue obrando. En Jesús, incluso lo que parecía terminado puede volver a florecer. ¿Hay algo en tu vida que crees que ya no puede reverdecer? Ponlo en sus manos, y confía en que Él sabrá hacer algo nuevo y bueno para ti.
¡Gracias, oh Dios! Porque nos has dado la victoria a través de Jesucristo. Danos la fe para vivir esta vida nueva que nos ofreces. En Jesús, amén.
Los brotes de los árboles crecen a su alrededor. La carne viva del árbol es la que se encuentra justo debajo de su corteza. Esa capa transporta los nutrientes de raíz a rama y permite que el árbol crezca cada vez más. A diferencia de lo que pensamos con frecuencia, el centro del árbol no es más que madera muerta. Su función es mantener el árbol fuerte y erguido, pero no crece. Nosotros somos como árboles, nuestros por dentro en nuestros pecados, sin vida como un tronco seco. Pero en Cristo, todas las cosas se hacen nuevas. La vida es provocada por la muerte por la gracia, no por la naturaleza. Este mes exploramos cómo Dios crea vida de la muerte. Dios mismo afirma su buena creación, perdona nuestros pecados y renueva todas las cosas con una nueva vida en Cristo.
Joel Vande Werken
Joel Vande Werken ha sido pastor desde el año 2007, sirviendo en iglesias en Nueva Jersey, y Massachusetts. Él y su esposa, Brandie, tienen cuatro hijos.