01 de enero del 2026
Génesis 1:1-5; 2:2-3
CUANDO TODO ERA NUEVO
“En el principio creó Dios los cielos y la tierra”. Génesis 1:1
Hoy comenzamos un nuevo año. Es el momento perfecto para mirar hacia adelante con esperanza: pensar en nuevos propósitos, soñar con lo que viene y agradecer la oportunidad de empezar otra vez. entre tantos regalos que tal vez hayas abierto, no olvides el más grande de todos: el regalo de un nuevo comienzo, de 365 días más que Dios nos concede para vivir bajo su gracia. Hubo un momento en la historia en que todo era verdaderamente nuevo. Dios habló, y el universo cobró vida. Todo lo que Él hizo era bueno: lleno de color, de orden y de propósito. Cada parte de la creación reflejaba algo de su belleza y sabiduría. Con el paso del tiempo, el pecado ha ido nublando nuestra vista. A veces ya no vemos con claridad la bondad de Dios ni el brillo de su creación. Pero Génesis nos recuerda algo esencial: Dios puede traer orden en medio del caos. Él sigue teniendo el control, y sigue siendo capaz de hacer nuevas todas las cosas. Este año, quizá nos sintamos frustrados cuando nuestros planes no salgan como esperábamos o cuando las heridas del pasado amenacen con volverse a abrir. En esos momentos, recordemos que el mismo Dios que creó el mundo no se ha tomado un descanso. Él no solo sigue en su trono, sino que su carácter bondadoso tampoco ha cambiado. El Dios del principio sigue siendo el Dios de los nuevos comienzos.
Gracias, Dios, por tu maravillosa creación. Ayúdanos a ver la belleza de todo lo que has hecho, y a vivir confiados en tu cuidado. En el nombre de Jesús. Amén.
Los brotes de los árboles crecen a su alrededor. La carne viva del árbol es la que se encuentra justo debajo de su corteza. Esa capa transporta los nutrientes de raíz a rama y permite que el árbol crezca cada vez más. A diferencia de lo que pensamos con frecuencia, el centro del árbol no es más que madera muerta. Su función es mantener el árbol fuerte y erguido, pero no crece. Nosotros somos como árboles, nuestros por dentro en nuestros pecados, sin vida como un tronco seco. Pero en Cristo, todas las cosas se hacen nuevas. La vida es provocada por la muerte por la gracia, no por la naturaleza. Este mes exploramos cómo Dios crea vida de la muerte. Dios mismo afirma su buena creación, perdona nuestros pecados y renueva todas las cosas con una nueva vida en Cristo.
Joel Vande Werken
Joel Vande Werken ha sido pastor desde el año 2007, sirviendo en iglesias en Nueva Jersey, y Massachusetts. Él y su esposa, Brandie, tienen cuatro hijos.