05 de marzo del 2025
Éxodo 5:1-14
¿CON QUÉ DERECHO?
“Pero el faraón contestó: —¿Y quién es "el Señor", para que yo le obedezca y deje ir a los israelitas?” Éxodo 5:2
Seguramente, en algún momento te has encontrado con alguien que se atreve a cuestionar el derecho de Dios a demandar nuestra obediencia. A veces fingen no conocer al Señor, y, otras, rechazan abiertamente su autoridad sobre los seres humanos. El pasaje de hoy es un ejemplo claro. Dios envía por medio de Moisés y Aarón un mensaje al Faraón. Pero el rey de Egipto se enfrenta a los hombres de Dios con una pregunta tajante: "¿Y quién es el Señor para que yo le obedezca?". Los seres humanos actúan con frecuencia de esta forma, especialmente si ocupan un lugar de autoridad. El puesto les otorga un aire de superioridad y autosuficiencia, haciéndoles mostrarse poco dispuestos a escuchar la voz del Señor. Esto es lo que encontramos repetidamente en el libro del Éxodo. Pero una lectura rápida nos permite percatarnos de la manera en que Dios responde a la desfachatez del faraón: con diez plagas espantosas. Moisés y Aarón intentaron en vano convencer al rey de Egipto, pues éste no quiso escuchar ni someterse a las órdenes de otro señor. Las cosas no parecen haber cambiado mucho. Los líderes mundiales se niegan a escuchar la voz de Dios y, mucho menos, a adoptar principios bíblicos que beneficien a sus naciones. No es algo recomendable, pues "la mayor sabiduría consiste en honrar al Señor; los que lo honran tienen buen juicio" (Salmo 111:10).
Háblame, Señor, estoy atento a tu voz. Haz de mí un hijo obediente y sumiso, que esté dispuesto a cumplir tu voluntad. En Cristo Jesús, amén.
Es importante escuchar la voz del Señor, que habla a su pueblo de las formas más diversas y en las situaciones más variadas. Incluso en el silencio. Pero las preguntas que formula generan inquietud. ¿Cómo responderemos a esas preguntas? ¿Cuántas veces hemos consultado a Dios sobre las decisiones que necesitamos hacer? ¿Cuántas veces hemos tomado decisiones y considerado la verdadera voluntad de nuestro Señor? Desde el Jardín del Edén, Dios ha estado hablando al hombre. Desde el principio, nos ha guiado, dirigido y ha elegido lo que es bueno para nosotros. Pero la mayoría de las veces nuestra rebeldía nos lleva en dirección contraria a la que Dios quiere que sigamos. Sin embargo, tenemos que estar preparados para el resultado de nuestras elecciones y las respuestas que demos al Señor. Nuestros esfuerzos deben centrarse en cómo respondemos a las preguntas que Dios nos hace. Mantente en contacto con el Señor, no endurezcas tu corazón y sabrás responder a las preguntas que él te haga. ¡Feliz lectura!
Edison Souza
Periodista y Presbítero en la Iglesia Presbiteriana de Campinas, São Paulo, Brasil.