07 de marzo del 2025
Éxodo 20:1-17
DIOS NO ACEPTA COMPETENCIA
“No tendrás dioses ajenos delante de mí”. Éxodo 20:3 RVR60
Conozco gente que toma los Diez Mandamientos como simples sugerencias. Están convencidos que se trata de prohibiciones que interfieren con nuestra libertad. Además, vivimos en una época en la que temas como la moralidad y la religión se consideran confinadas al ámbito privado y no deben imponerse sobre los demás. Estoy seguro que Dios no piensa así. Cuando Él dice, "No tendrás dioses ajenos delante de mí", Él espera que lo tomes muy en serio. Dios no acepta ni permite ningún tipo de competencia, y los cambios en la cultura no le han hecho cambiar de forma de pensar. La referencia aquí es clara y no se limita a los ídolos, tótems, imágenes y santuarios hechos por manos humanas. No es difícil darse cuenta que muchas veces ponemos las metas personales, el trabajo o el dinero, como nuestro objetivo principal en la vida. Al hacerlo, es como si todos estos elementos fueran un dios que guía nuestro comportamiento. Es una bendición que Dios hable de manera tan clara acerca de nuestra relación con él. Este mandamiento significa, entre otras cosas, que tus oraciones, súplicas, acciones de gracias y tus rodillas dobladas son actos que pueden dirigirse solamente al Dios Único. Debemos vivir de tal manera que nuestra existencia sea una ofrenda constante ante el Dios Creador y, créame, no hay otro Dios que gobierne, proteja y salve como nuestro Dios.
No permitas, Señor Dios, que nuestros corazones reciban otros dioses o se inclinen ante ellos. Quiero servirte y adorarte solo a ti. En Jesucristo, amén.
Es importante escuchar la voz del Señor, que habla a su pueblo de las formas más diversas y en las situaciones más variadas. Incluso en el silencio. Pero las preguntas que formula generan inquietud. ¿Cómo responderemos a esas preguntas? ¿Cuántas veces hemos consultado a Dios sobre las decisiones que necesitamos hacer? ¿Cuántas veces hemos tomado decisiones y considerado la verdadera voluntad de nuestro Señor? Desde el Jardín del Edén, Dios ha estado hablando al hombre. Desde el principio, nos ha guiado, dirigido y ha elegido lo que es bueno para nosotros. Pero la mayoría de las veces nuestra rebeldía nos lleva en dirección contraria a la que Dios quiere que sigamos. Sin embargo, tenemos que estar preparados para el resultado de nuestras elecciones y las respuestas que demos al Señor. Nuestros esfuerzos deben centrarse en cómo respondemos a las preguntas que Dios nos hace. Mantente en contacto con el Señor, no endurezcas tu corazón y sabrás responder a las preguntas que él te haga. ¡Feliz lectura!
Edison Souza
Periodista y Presbítero en la Iglesia Presbiteriana de Campinas, São Paulo, Brasil.