Daniel 10:10-21
DESDE EL PRIMER DÍA
“No tengas miedo, Daniel, porque desde el primer día en que trataste de comprender las cosas difíciles y decidiste humillarte ante tu Dios, él escuchó tus oraciones”. Daniel 10:12
La presencia de Dios en la vida de Daniel es tan poderosa y constante que conmueve y hasta sonroja a cualquiera que conoce su historia. Dios mismo se refiere a Daniel como un hombre "muy amado" (v. 11, 19), y es evidente que su fidelidad a Dios es la principal arma que el profeta esgrime. La cercanía de Dios con Daniel es tal que lo rescata de los leones hambrientos, envía a su ángel para acompañar a sus amigos en el horno ardiente y lo consuela en momentos difíciles. Daniel recibe respuestas directas a sus oraciones.
Servir a Dios y escuchar su voz no significa que estaremos exentos de dolores, enfermedades, angustias o incluso de la pérdida de seres queridos. Sin embargo, sí significa que Dios estará a nuestro lado en cada uno de esos momentos, sosteniéndonos y guiándonos con su mano amorosa.
¡Qué reconfortante es para cualquier persona tener la seguridad de que Dios lo escucha! Daniel no tenía que vivir en la incertidumbre de si esto era así. Él recibió una confirmación de contar con el auxilio divino a través de un ángel. Aun cuando nosotros seguramente estamos lejos de la estatura espiritual del profeta, contamos con la promesa divina de ser escuchados. "El Señor está cerca de los que lo invocan, de los que lo invocan con sinceridad" (Sal. 145:18). ¿Has ya elevado tu oración al Señor en este día?
Gracias, amado Señor, por esa seguridad que me das de que estarás conmigo. Hazme fiel a ti y líbrame de todo mal. Te lo pido, en el nombre de Jesús. Amén.