23 de marzo del 2025
Ezequiel 3:16-27
LISTO Y DISPUESTO A ESCUCHAR
“A ti, hombre, yo te he puesto de centinela [...] Cuando yo te comunique algún mensaje, deberás anunciárselo de mi parte, para que estén advertidos”. Ezequiel 3:17
La tarea de un centinela no es siempre algo perceptible. Él vigila mientras nosotros descansamos o nos ocupamos de otras tareas y de su atención depende, muchas veces, que seamos alertados ante cualquier actividad sospechosa. La iglesia de Cristo también necesita de este tipo de personas que velen por el bienestar de la comunidad, y estén siempre alertas ante los peligros o influencias negativas. ¿Te imaginas qué sucedería si aquellos a quienes Dios ha encomendado velar por nuestra vida espiritual no cumplieran con su tarea? En tiempos en que los lobos voraces rondan al rebaño de Cristo, la iglesia necesita orar fervientemente para que sus pastores no sean negligentes en su labor. La responsabilidad de guiar y proteger espiritualmente a la comunidad es vital, y nuestro respaldo en oración puede fortalecer a quienes han sido llamados a este servicio. Pero la tarea de un centinela puesto por Dios debe ir acompañada por la buena disposición del rebaño a ser guiado y advertido del peligro. Dios mismo advierte al profeta Ezequiel que habrá personas indispuestas a escuchar sus advertencias, resistiéndose a la dirección divina. La actitud del corazón es crucial; sin humildad y disposición para oír, el mensaje queda sin efecto. ¿Qué tan dócil te consideras para escuchar la voz de Dios y permitir que Él te guíe a través de sus advertencias y promesas?
Estoy listo, oh Dios, para obedecerte. Habla conmigo y a través de mí para que pueda alcanzar a más personas para tu reino. En Jesucristo, amén.
Es importante escuchar la voz del Señor, que habla a su pueblo de las formas más diversas y en las situaciones más variadas. Incluso en el silencio. Pero las preguntas que formula generan inquietud. ¿Cómo responderemos a esas preguntas? ¿Cuántas veces hemos consultado a Dios sobre las decisiones que necesitamos hacer? ¿Cuántas veces hemos tomado decisiones y considerado la verdadera voluntad de nuestro Señor? Desde el Jardín del Edén, Dios ha estado hablando al hombre. Desde el principio, nos ha guiado, dirigido y ha elegido lo que es bueno para nosotros. Pero la mayoría de las veces nuestra rebeldía nos lleva en dirección contraria a la que Dios quiere que sigamos. Sin embargo, tenemos que estar preparados para el resultado de nuestras elecciones y las respuestas que demos al Señor. Nuestros esfuerzos deben centrarse en cómo respondemos a las preguntas que Dios nos hace. Mantente en contacto con el Señor, no endurezcas tu corazón y sabrás responder a las preguntas que él te haga. ¡Feliz lectura!
Edison Souza
Periodista y Presbítero en la Iglesia Presbiteriana de Campinas, São Paulo, Brasil.