Jeremías 33:1-13
DIOS DESAFÍA AL PUEBLO A BUSCARLO
“Llámame y te responderé, y te anunciaré cosas grandes y misteriosas que tú ignoras”. Jeremías 33:3
Muchas veces tomamos decisiones importantes, guiados principalmente por nuestros propios deseos, y solo después acudimos a Dios en oración. En lugar de buscar su guía desde el principio, le pedimos que respalde lo que ya hemos decidido. Esta actitud revela un problema profundo: No estamos buscando su voluntad, sino su aprobación para nuestros planes. En lugar de rendirnos sinceramente a lo que Él desea para nosotros, tratamos de encajar a Dios en nuestros propios proyectos.
Por increíble que parezca, muchos aún no hemos aprendido a comunicarnos plenamente con Dios, a encontrar descanso en su presencia ni a confiar en sus decisiones y propósitos para nuestras vidas. Esto se vuelve evidente cada vez que enfrentamos decisiones, ya sean grandes o pequeñas, y nos dejamos llevar por nuestras propias inseguridades y temores en lugar de buscar su guía.
Comunicarse con Dios es una relación de confianza en la que aprendemos a dejar nuestras preocupaciones en sus manos y a creer que Él conoce lo que es mejor para nosotros. Descansar en Dios significa reconocer que su amor y sabiduría son inquebrantables y que podemos confiar en sus planes, aunque a veces no los entendamos por completo. Aprender a depender de Él nos da la paz y la claridad que necesitamos para vivir con propósito y tomar decisiones con la certeza de que su voluntad es siempre buena y perfecta.
Mi deseo es invocarte en todo momento, Señor. Enséñame a hacerlo, de tal manera que pueda escuchar tu voz y tu respuesta. En el nombre de Cristo Jesús. Amén.