18 de marzo del 2025
Salmo 95:1-11
ESCUCHA HOY A DIOS
“Escuchen hoy lo que él les dice: No endurezcan su corazón...” Salmo 95:7-8
¡Qué privilegio tan grande tenemos de poder escuchar la voz de Dios! ¡Qué maravilloso es saber que contamos con un Dios cercano a sus hijos y no una deidad indiferente y distante! Él es un Dios que se involucra en la vida de sus hijos y les ofrece dirección y consejo. De eso es lo que habla este salmo muy utilizado en las iglesias al comienzo del servicio. Sin embargo, este texto adquiere actualidad porque, como puedes ver, nos llama a escuchar la voz del Señor todos los días, en todo momento, es decir, hoy mismo. ¿Cómo respondemos a las preguntas y situaciones que Dios nos presenta? Es en la adoración donde este diálogo entre Dios y su pueblo ocurre de manera colectiva. Él es quien hizo el mar, los continentes y nosotros somos el pueblo de su prado. Y luego viene la apelación o el consejo, pues es de sabios que las ovejas escuchen a su pastor. "Escuchen hoy lo que él les dice: No endurezcan su corazón, como en Meribá...", como sucedió durante el período en que Israel vagó por el desierto durante 40 largos años. Hemos vivido lo suficiente para saber lo que significa vivir sin rumbo o ignorar la voz del Señor. Por eso, la recomendación de hoy es que abras tu corazón y tus oídos al sonido de la voz liberadora de Dios. Vive intensamente el evangelio y prepárate para responder positivamente a las preguntas que te plantea nuestro Dios.
Aquí estoy, Señor, con un corazón humilde dispuesto a escucharte. Dame la sabiduría para responder a tu llamado. Oramos en el nombre de Jesús. Amén.
Es importante escuchar la voz del Señor, que habla a su pueblo de las formas más diversas y en las situaciones más variadas. Incluso en el silencio. Pero las preguntas que formula generan inquietud. ¿Cómo responderemos a esas preguntas? ¿Cuántas veces hemos consultado a Dios sobre las decisiones que necesitamos hacer? ¿Cuántas veces hemos tomado decisiones y considerado la verdadera voluntad de nuestro Señor? Desde el Jardín del Edén, Dios ha estado hablando al hombre. Desde el principio, nos ha guiado, dirigido y ha elegido lo que es bueno para nosotros. Pero la mayoría de las veces nuestra rebeldía nos lleva en dirección contraria a la que Dios quiere que sigamos. Sin embargo, tenemos que estar preparados para el resultado de nuestras elecciones y las respuestas que demos al Señor. Nuestros esfuerzos deben centrarse en cómo respondemos a las preguntas que Dios nos hace. Mantente en contacto con el Señor, no endurezcas tu corazón y sabrás responder a las preguntas que él te haga. ¡Feliz lectura!
Edison Souza
Periodista y Presbítero en la Iglesia Presbiteriana de Campinas, São Paulo, Brasil.