Salmo 95:1-11
ESCUCHA HOY A DIOS
“Escuchen hoy lo que él les dice: No endurezcan su corazón...” Salmo 95:7-8
¡Qué privilegio tan grande tenemos de poder escuchar la voz de Dios! ¡Qué maravilloso es saber que contamos con un Dios cercano a sus hijos y no una deidad indiferente y distante! Él es un Dios que se involucra en la vida de sus hijos y les ofrece dirección y consejo. De eso es lo que habla este salmo muy utilizado en las iglesias al comienzo del servicio. Sin embargo, este texto adquiere actualidad porque, como puedes ver, nos llama a escuchar la voz del Señor todos los días, en todo momento, es decir, hoy mismo. ¿Cómo respondemos a las preguntas y situaciones que Dios nos presenta?
Es en la adoración donde este diálogo entre Dios y su pueblo ocurre de manera colectiva. Él es quien hizo el mar, los continentes y nosotros somos el pueblo de su prado. Y luego viene la apelación o el consejo, pues es de sabios que las ovejas escuchen a su pastor. "Escuchen hoy lo que él les dice: No endurezcan su corazón, como en Meribá...", como sucedió durante el período en que Israel vagó por el desierto durante 40 largos años.
Hemos vivido lo suficiente para saber lo que significa vivir sin rumbo o ignorar la voz del Señor. Por eso, la recomendación de hoy es que abras tu corazón y tus oídos al sonido de la voz liberadora de Dios. Vive intensamente el evangelio y prepárate para responder positivamente a las preguntas que te plantea nuestro Dios.
Aquí estoy, Señor, con un corazón humilde dispuesto a escucharte. Dame la sabiduría para responder a tu llamado. Oramos en el nombre de Jesús. Amén.