14 de marzo del 2025
Deuteronomio 31:1-8
DIOS SIEMPRE ESTÁ CON NOSOTROS
“Pero el Señor su Dios marchará delante de ustedes, y al paso de ustedes destruirá estas naciones, para que ocupen su territorio”. Deuteronomio 31:3
¡Qué reconfortante es saber que, ante cualquier peligro o amenaza, nunca estamos solos! Desde pequeños aprendimos esto cuando papá o mamá nos defendían y protegían. Sin embargo, al crecer y enfrentar desafíos cada vez mayores, corremos el riesgo de olvidar a quién recurrir, llegando incluso a sentir que estamos abandonados a nuestra suerte. En esos momentos, es fundamental recordar que siempre hay alguien dispuesto a acompañarnos y guiarnos. Imagine al pueblo de Israel en la antesala de la tierra prometida. Ellos tienen que enfrentar naciones más fuertes y con mejores armas, pero cuentan con una promesa envidiable: "el Señor su Dios marchará delante de ustedes". ¿Qué significa esto? Que Dios mismo abrirá camino a su pueblo por donde puedan caminar seguros. No hay batalla alguna en la que Dios deje de cumplir su promesa. Cuando Dios promete algo, abrazar su palabra con plena convicción es lo que verdaderamente marca la diferencia. Puede parecer algo evidente pero la experiencia muestra que, en el caso de Israel, la desconfianza en esas promesas lo llevó al fracaso. En nuestro caso, Cristo ha prometido estar con nosotros todos los días hasta el fin del mundo. No desconfíes jamás de esta promesa, pues esto te recuerda que él mismo irá delante de ti. ¡Qué seguridad!
Dios de amor, bondad y fortaleza, de ahora en adelante nada temeré si tú estás conmigo. Ayúdame a confiar en ti. En el nombre de Jesús, amén.
Es importante escuchar la voz del Señor, que habla a su pueblo de las formas más diversas y en las situaciones más variadas. Incluso en el silencio. Pero las preguntas que formula generan inquietud. ¿Cómo responderemos a esas preguntas? ¿Cuántas veces hemos consultado a Dios sobre las decisiones que necesitamos hacer? ¿Cuántas veces hemos tomado decisiones y considerado la verdadera voluntad de nuestro Señor? Desde el Jardín del Edén, Dios ha estado hablando al hombre. Desde el principio, nos ha guiado, dirigido y ha elegido lo que es bueno para nosotros. Pero la mayoría de las veces nuestra rebeldía nos lleva en dirección contraria a la que Dios quiere que sigamos. Sin embargo, tenemos que estar preparados para el resultado de nuestras elecciones y las respuestas que demos al Señor. Nuestros esfuerzos deben centrarse en cómo respondemos a las preguntas que Dios nos hace. Mantente en contacto con el Señor, no endurezcas tu corazón y sabrás responder a las preguntas que él te haga. ¡Feliz lectura!
Edison Souza
Periodista y Presbítero en la Iglesia Presbiteriana de Campinas, São Paulo, Brasil.