Deuteronomio 31:1-8
DIOS SIEMPRE ESTÁ CON NOSOTROS
“Pero el Señor su Dios marchará delante de ustedes, y al paso de ustedes destruirá estas naciones, para que ocupen su territorio”. Deuteronomio 31:3
¡Qué reconfortante es saber que, ante cualquier peligro o amenaza, nunca estamos solos! Desde pequeños aprendimos esto cuando papá o mamá nos defendían y protegían. Sin embargo, al crecer y enfrentar desafíos cada vez mayores, corremos el riesgo de olvidar a quién recurrir, llegando incluso a sentir que estamos abandonados a nuestra suerte. En esos momentos, es fundamental recordar que siempre hay alguien dispuesto a acompañarnos y guiarnos.
Imagine al pueblo de Israel en la antesala de la tierra prometida. Ellos tienen que enfrentar naciones más fuertes y con mejores armas, pero cuentan con una promesa envidiable: "el Señor su Dios marchará delante de ustedes". ¿Qué significa esto? Que Dios mismo abrirá camino a su pueblo por donde puedan caminar seguros. No hay batalla alguna en la que Dios deje de cumplir su promesa.
Cuando Dios promete algo, abrazar su palabra con plena convicción es lo que verdaderamente marca la diferencia. Puede parecer algo evidente pero la experiencia muestra que, en el caso de Israel, la desconfianza en esas promesas lo llevó al fracaso. En nuestro caso, Cristo ha prometido estar con nosotros todos los días hasta el fin del mundo. No desconfíes jamás de esta promesa, pues esto te recuerda que él mismo irá delante de ti. ¡Qué seguridad!
Dios de amor, bondad y fortaleza, de ahora en adelante nada temeré si tú estás conmigo. Ayúdame a confiar en ti. En el nombre de Jesús, amén.