13 de marzo del 2025
Deuteronomio 1:34-40
AMOR Y JUSTICIA
“Ni una sola persona de esta mala generación verá la buena tierra que prometí dar a sus antepasados”. Deuteronomio 1:35
¿Qué piensa usted de los pasajes de la Biblia que presentan a Dios enojado? No parece ser ésta la idea que mucha gente tiene de Dios, menos en una época sumamente sensible como la nuestra. La imagen de un Dios airado se percibe más bien como un vestigio de tiempos antiguos. Por eso es que, quienes así piensan, prefieren hablar de un Dios que es todo compasión y amor, mientras ignoran su justicia y su ira. Pero tenga cuidado porque el pasaje de hoy revela el error de este modo de pensar. Aquí, Dios se dirige al pueblo de Israel, a quien había liberado de la esclavitud en Egipto. No nos queda duda del amor de Dios por esta nación, pues él los había alimentado durante su viaje en el desierto, y hasta había saciado su sed al hacer salir agua de la roca. ¿De qué manera respondió este pueblo a tanta bondad? Ellos se rebelaron contra Dios y dijeron, "El Señor no nos quiere" (Deut. 1:27). Es debido a la reiterada desconfianza del pueblo que Dios responde de la forma en que lo hace en el pasaje. Si la desobediencia y la rebeldía le fueran indiferentes habría motivos para cuestionar su carácter santo. Pero él lidia seriamente con el pecado de su pueblo, y por eso castiga duramente a toda aquella generación mayor. Por esto, para los creyentes en Cristo es alentador saber que contamos con un abogado que intercede por nosotros ante el Padre día y noche.
Quiero estar a tu lado, Dios bendito. No permitas nunca que mi corazón se incline ante dioses sin poder. En Jesucristo, amén.
Es importante escuchar la voz del Señor, que habla a su pueblo de las formas más diversas y en las situaciones más variadas. Incluso en el silencio. Pero las preguntas que formula generan inquietud. ¿Cómo responderemos a esas preguntas? ¿Cuántas veces hemos consultado a Dios sobre las decisiones que necesitamos hacer? ¿Cuántas veces hemos tomado decisiones y considerado la verdadera voluntad de nuestro Señor? Desde el Jardín del Edén, Dios ha estado hablando al hombre. Desde el principio, nos ha guiado, dirigido y ha elegido lo que es bueno para nosotros. Pero la mayoría de las veces nuestra rebeldía nos lleva en dirección contraria a la que Dios quiere que sigamos. Sin embargo, tenemos que estar preparados para el resultado de nuestras elecciones y las respuestas que demos al Señor. Nuestros esfuerzos deben centrarse en cómo respondemos a las preguntas que Dios nos hace. Mantente en contacto con el Señor, no endurezcas tu corazón y sabrás responder a las preguntas que él te haga. ¡Feliz lectura!
Edison Souza
Periodista y Presbítero en la Iglesia Presbiteriana de Campinas, São Paulo, Brasil.