1 Juan 4:13-16
UN AMOR SOLO PARA CONOCEDORES
“Así hemos llegado a saber y creer que Dios nos ama. Dios es amor, y el que vive en el amor, vive en Dios y Dios en él”.
1 Juan 4:16
¿Qué tanto sabes del amor? No me refiero a ese amor que por temporadas satura el ambiente de corazones, ositos, chocolates, regalos y buenos deseos. Ese amor tiene un precio, y probablemente puedas costeártelo. No dudo que pueda brindarte algunos buenos momentos, pero difícilmente sacie tu necesidad más profunda. Así que, ¿por qué contentarte con lo que es solo un pálido reflejo del amor auténtico y que Dios nos ofrece sin costo alguno?
Si deseas saber dónde encontrarlo, ¿por qué no preguntar a aquellos que “hemos llegado a saber y creer que Dios nos ama”? El apóstol Juan, el discípulo amado, es una buena referencia, ya que, él escuchó latir, por así decirlo, el corazón de Dios. Y él hace la afirmación más elevada acerca del amor: Dios es amor. El amor no es Dios, es cierto, pero es parte de la naturaleza misma del ser divino. Es en Dios que se encuentra la fuente inagotable del amor capaz de saciar el más sediento de los corazones.
No hay experiencia más maravillosa que conocer y creer profundamente en el amor que Dios tiene por nosotros. Su gracia nos envuelve en un abrazo cálido, su bondad se derrama sobre nuestras vidas como un perfume exquisito, y su ternura acaricia nuestras almas en los momentos más vulnerables. Solo podrás disfrutar el verdadero amor cuando conozcas al Dios que es la fuente y esencia misma del amor.
Querido Padre, gracias por la confianza que da saber que vives y obras en mí. Permite que irradie tu amor sin medida. En Cristo, Amén.