24 de febrero del 2025
Apocalipsis 2:1-7
CUANDO EL SENTIMIENTO ES HUMO
“Pero tengo una cosa contra ti: que ya no tienes el mismo amor que al principio”. Apocalipsis 2:4
El examen parecía ir de maravilla. La iglesia de Éfeso no solo apuntaba a una calificación aprobatoria, sino que incluso parecía merecedora de un reconocimiento celestial por sus logros. ¿Energía y dedicación para la obra? Sobresaliente. ¿Discernimiento para identificar las falsas doctrinas y desenmascarar a falsos apóstoles? Muy por encima del promedio. Ninguna de estas cosas pasa desapercibida para Jesús, y Él se asegura de resaltarlas. Pero… no era suficiente. No para Aquel que escudriña nuestros corazones y conoce nuestras carencias. “Ya no tienes el mismo amor que al principio”. En lugar de culminar con la cereza en el pastel, encuentra un pelo en la sopa. El Señor señala que esta iglesia ya no muestra el mismo fervor que tuvo al principio, el ardor de cuando lo conocieron. Ahora encuentra en sus tareas un cumplimiento rutinario, similar a una esposa que sigue siendo fiel a sus deberes, aunque su amor se haya enfriado. El Señor llama a su iglesia a arrepentirse y a retomar su primer amor. Lo último que el Señor quiere es ridiculizarnos o exhibirnos. Él quiere que nosotros nos levantemos y estemos a la altura de lo que él quiere de su iglesia. Y él lo hace porque nos ama, aunque nuestro amor por él haya disminuido. Él nos corrige para nuestro bien y para nuestro crecimiento.
Gracias, Señor, por tu evaluación honesta de nuestra condición espiritual. Ayúdame a apoyarme en tu gracia y a amarte con todo mi corazón. Amén.
Suena bastante familiar. Nos gustan los caminos cómodos, las soluciones fáciles, las opciones que no requieren gran esfuerzo. Eso puede ser saludable en ocasiones, y convertirse en un estilo de vida, al grado de evadir los caminos poco transitados, pero puede ser un problema al entrar en el terreno espiritual. Hay elementos de la vida cristiana que no se pueden eliminar, eludir, o minimizar, aunque la mayoría prefiera mirar para otro lado. Es el caso del amor en la vida cristiana. Es fácil hacerlo a un lado y poner atención a otros elementos de nuestra fe y práctica. Pero eso solo nos aleja de lo que distingue a un verdadero discípulo: el amor los unos por los otros. Esperamos que estos devocionales nos ayuden a profundizar nuestra comprensión del amor de Dios, y a permitir que nuestra vida se caracterice más y más por el amor al prójimo.
Huascar de la Cruz
Es casado y tiene 4 hijos. Ha sido pastor en México por largo tiempo, y en la actualidad funge como director de Ministerio Reforma.