Apocalipsis 2:1-7
CUANDO EL SENTIMIENTO ES HUMO
“Pero tengo una cosa contra ti: que ya no tienes el mismo amor que al principio”.
Apocalipsis 2:4
El examen parecía ir de maravilla. La iglesia de Éfeso no solo apuntaba a una calificación aprobatoria, sino que incluso parecía merecedora de un reconocimiento celestial por sus logros. ¿Energía y dedicación para la obra? Sobresaliente. ¿Discernimiento para identificar las falsas doctrinas y desenmascarar a falsos apóstoles? Muy por encima del promedio. Ninguna de estas cosas pasa desapercibida para Jesús, y Él se asegura de resaltarlas.
Pero… no era suficiente. No para Aquel que escudriña nuestros corazones y conoce nuestras carencias. “Ya no tienes el mismo amor que al principio”. En lugar de culminar con la cereza en el pastel, encuentra un pelo en la sopa. El Señor señala que esta iglesia ya no muestra el mismo fervor que tuvo al principio, el ardor de cuando lo conocieron. Ahora encuentra en sus tareas un cumplimiento rutinario, similar a una esposa que sigue siendo fiel a sus deberes, aunque su amor se haya enfriado.
El Señor llama a su iglesia a arrepentirse y a retomar su primer amor. Lo último que el Señor quiere es ridiculizarnos o exhibirnos. Él quiere que nosotros nos levantemos y estemos a la altura de lo que él quiere de su iglesia. Y él lo hace porque nos ama, aunque nuestro amor por él haya disminuido. Él nos corrige para nuestro bien y para nuestro crecimiento.
Gracias, Señor, por tu evaluación honesta de nuestra condición espiritual. Ayúdame a apoyarme en tu gracia y a amarte con todo mi corazón. Amén.