09 de febrero del 2025
1 Juan 2:7-11
SIGA SU EJEMPLO
“Lo que les escribo es un mandamiento nuevo, cuya verdad se manifiesta tanto en la vida de Cristo como en la de ustedes…” 1 Juan 2:11 NVI
No hay incongruencia en la vida de Jesús. No vamos a encontrar algún doblez o desacuerdo entre su enseñanza y su vida. Lo que él predicó, él practicó. Y esto es más evidente cuando se trata del antiguo mandamiento de amarnos unos a otros. Él personificó el trato amable, la aceptación sincera, y la empatía transformadora que mostró a gente de distinta clase. Pero Cristo también le dio un nuevo giro a este mandamiento. Él lo convierte en el estilo de vida que debe distinguir a sus seguidores. Ningún creyente queda exento de practicar el amor en la forma en que Cristo lo ejemplificó. Y un seguidor suyo, lo recibe más como un privilegio que como un mandato. ¡Qué bendición es poder reflejar en nosotros el carácter de nuestro salvador! Amarnos unos a otros es andar en la luz, es ser parte de la nueva creación de Dios. No hacerlo es preferir la oscuridad. Permitir que el odio, el rencor o la amargura encuentren acomodo en nuestro corazón contradice nuestro llamado. Es exponer nuestra vista a un deterioro progresivo que nos hará tropezar, y hará tropezar a otros. Y la advertencia va dirigida a gente que llega a una iglesia, que ha hecho una profesión de fe, pero falla a la hora de poner en práctica el mandamiento de amarse unos a otros. Por eso, ¡cuide su vista! Hágase una prueba de amor y viva en la luz de Cristo.
Padre celestial, gracias por este gran privilegio de disfrutar de tu amor, y de tener la capacidad de amar a otros. En Cristo, te agradezco, amén.
Suena bastante familiar. Nos gustan los caminos cómodos, las soluciones fáciles, las opciones que no requieren gran esfuerzo. Eso puede ser saludable en ocasiones, y convertirse en un estilo de vida, al grado de evadir los caminos poco transitados, pero puede ser un problema al entrar en el terreno espiritual. Hay elementos de la vida cristiana que no se pueden eliminar, eludir, o minimizar, aunque la mayoría prefiera mirar para otro lado. Es el caso del amor en la vida cristiana. Es fácil hacerlo a un lado y poner atención a otros elementos de nuestra fe y práctica. Pero eso solo nos aleja de lo que distingue a un verdadero discípulo: el amor los unos por los otros. Esperamos que estos devocionales nos ayuden a profundizar nuestra comprensión del amor de Dios, y a permitir que nuestra vida se caracterice más y más por el amor al prójimo.
Huascar de la Cruz
Es casado y tiene 4 hijos. Ha sido pastor en México por largo tiempo, y en la actualidad funge como director de Ministerio Reforma.