02 de febrero del 2025
1 Juan 4:13-16
UN AMOR SOLO PARA CONOCEDORES
“Así hemos llegado a saber y creer que Dios nos ama. Dios es amor, y el que vive en el amor, vive en Dios y Dios en él”. 1 Juan 4:16
¿Qué tanto sabes del amor? No me refiero a ese amor que por temporadas satura el ambiente de corazones, ositos, chocolates, regalos y buenos deseos. Ese amor tiene un precio, y probablemente puedas costeártelo. No dudo que pueda brindarte algunos buenos momentos, pero difícilmente sacie tu necesidad más profunda. Así que, ¿por qué contentarte con lo que es solo un pálido reflejo del amor auténtico y que Dios nos ofrece sin costo alguno? Si deseas saber dónde encontrarlo, ¿por qué no preguntar a aquellos que “hemos llegado a saber y creer que Dios nos ama”? El apóstol Juan, el discípulo amado, es una buena referencia, ya que, él escuchó latir, por así decirlo, el corazón de Dios. Y él hace la afirmación más elevada acerca del amor: Dios es amor. El amor no es Dios, es cierto, pero es parte de la naturaleza misma del ser divino. Es en Dios que se encuentra la fuente inagotable del amor capaz de saciar el más sediento de los corazones. No hay experiencia más maravillosa que conocer y creer profundamente en el amor que Dios tiene por nosotros. Su gracia nos envuelve en un abrazo cálido, su bondad se derrama sobre nuestras vidas como un perfume exquisito, y su ternura acaricia nuestras almas en los momentos más vulnerables. Solo podrás disfrutar el verdadero amor cuando conozcas al Dios que es la fuente y esencia misma del amor.
Querido Padre, gracias por la confianza que da saber que vives y obras en mí. Permite que irradie tu amor sin medida. En Cristo, Amén.
Suena bastante familiar. Nos gustan los caminos cómodos, las soluciones fáciles, las opciones que no requieren gran esfuerzo. Eso puede ser saludable en ocasiones, y convertirse en un estilo de vida, al grado de evadir los caminos poco transitados, pero puede ser un problema al entrar en el terreno espiritual. Hay elementos de la vida cristiana que no se pueden eliminar, eludir, o minimizar, aunque la mayoría prefiera mirar para otro lado. Es el caso del amor en la vida cristiana. Es fácil hacerlo a un lado y poner atención a otros elementos de nuestra fe y práctica. Pero eso solo nos aleja de lo que distingue a un verdadero discípulo: el amor los unos por los otros. Esperamos que estos devocionales nos ayuden a profundizar nuestra comprensión del amor de Dios, y a permitir que nuestra vida se caracterice más y más por el amor al prójimo.
Huascar de la Cruz
Es casado y tiene 4 hijos. Ha sido pastor en México por largo tiempo, y en la actualidad funge como director de Ministerio Reforma.