1 Pedro 1:1-13
EL PODER PARA CAMBIAR
“Alabemos al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que por su gran misericordia nos ha hecho nacer de nuevo por la resurrección de Jesucristo. Esto nos da una esperanza viva…”
1 Pedro 1:3
¡Qué maravilloso es comenzar un nuevo año como nuevos! ¿Se imagina lo que es disfrutar de una nueva mentalidad, un nuevo corazón o un nuevo poder? Aun si estas cosas no se encuentran en lo alto de su lista de prioridades, hay quienes piensan que las pueden lograr con solo un poco de esfuerzo. Y no pasará mucho tiempo para que se den cuenta que no es así, y, una vez desilusionados, acaben dándose por vencidos. Este texto nos invita a dirigir nuestra mirada al regalo más preciado que Dios tiene para nosotros: el acceso a una nueva vida a través de Jesucristo.
¿Le parece imposible que Dios pueda hacer un cambio así de asombroso en su vida? Si aún tiene dudas, aquí tiene la razón para una afirmación tan resuelta: la resurrección de Jesucristo. La tumba vacía de Cristo no es un incidente inofensivo, sino la entrada en vigor de un orden nuevo. En Cristo, “todas las cosas son hechas nuevas” nos dice el apóstol Pablo. Y, después de todo, es el mismo Dios que trajo a su Hijo Jesucristo de vuelta a la vida, quien le promete una renovación completa.
Esta “esperanza viva” que tenemos en Cristo es una fuente de consuelo y alegría en medio de las pruebas y tribulaciones. Nos da la certeza de que, aunque enfrentemos tiempos difíciles, hay un propósito divino detrás de todo y un futuro glorioso reservado para nosotros en la presencia de Dios.
Señor, gracias por darme una nueva forma de ver la vida, de renacer y ser transformada a tu imagen. Ayúdame a vivir conforme a tu Espíritu. En Jesucristo, amén.