3 Juan 1:1-8
DESEOS DE PROSPERIDAD
“Querido hermano, pido a Dios que, así como te va bien espiritualmente, te vaya bien en todo y tengas buena salud”.
3 Juan 1:2
¿Le preocupa a Dios el bienestar integral de sus hijos? Puede estar seguro que sí. Este versículo nos ofrece una mirada profunda y reconfortante acerca de los buenos deseos que Dios tiene para sus hijos. Aquí se revela el amor y el cuidado que Dios tiene por nosotros en todas las áreas de nuestra vida.
La oración inicial del versículo, “Querido hermano, pido a Dios que, así como te va bien espiritualmente”, destaca la importancia primordial del bienestar espiritual. Este bienestar es el fundamento de una vida plena y significativa. Nuestro crecimiento y fortaleza espiritual son vitales porque de ello depende nuestra conexión con Dios, nuestra capacidad de enfrentar las dificultades y nuestra paz interior.
Una buena condición espiritual es fundamental para que “te vaya bien en todo y tengas buena salud”. Mucha gente busca estas cosas sin tomar a Dios en cuenta, y otra, busca a Dios solamente por eso. Este pasaje nos enseña que Dios no es indiferente a nuestras necesidades cotidianas; Él se preocupa por nuestra salud física, nuestra estabilidad emocional y nuestra prosperidad material. Pero en medio de todo esto, el creyente tiene la convicción de que lo más importante para él no es la salud, ni el dinero ni la tranquilidad emocional. Su más grande tesoro es el Dios cuya comunión es suficiente para su vida.
Gracias Dios por preocuparte por mí, por mi bienestar integral, porque sé que tú te interesas en todos los aspectos de mi vida. En Jesucristo, amén.