07 de enero del 2025
3 Juan 1:1-8
DESEOS DE PROSPERIDAD
“Querido hermano, pido a Dios que, así como te va bien espiritualmente, te vaya bien en todo y tengas buena salud”. 3 Juan 1:2
¿Le preocupa a Dios el bienestar integral de sus hijos? Puede estar seguro que sí. Este versículo nos ofrece una mirada profunda y reconfortante acerca de los buenos deseos que Dios tiene para sus hijos. Aquí se revela el amor y el cuidado que Dios tiene por nosotros en todas las áreas de nuestra vida. La oración inicial del versículo, “Querido hermano, pido a Dios que, así como te va bien espiritualmente”, destaca la importancia primordial del bienestar espiritual. Este bienestar es el fundamento de una vida plena y significativa. Nuestro crecimiento y fortaleza espiritual son vitales porque de ello depende nuestra conexión con Dios, nuestra capacidad de enfrentar las dificultades y nuestra paz interior. Una buena condición espiritual es fundamental para que “te vaya bien en todo y tengas buena salud”. Mucha gente busca estas cosas sin tomar a Dios en cuenta, y otra, busca a Dios solamente por eso. Este pasaje nos enseña que Dios no es indiferente a nuestras necesidades cotidianas; Él se preocupa por nuestra salud física, nuestra estabilidad emocional y nuestra prosperidad material. Pero en medio de todo esto, el creyente tiene la convicción de que lo más importante para él no es la salud, ni el dinero ni la tranquilidad emocional. Su más grande tesoro es el Dios cuya comunión es suficiente para su vida.
Gracias Dios por preocuparte por mí, por mi bienestar integral, porque sé que tú te interesas en todos los aspectos de mi vida. En Jesucristo, amén.
El año comienza con muchas expectativas, planes y propósitos, pero, ¿se ha preguntado qué tiene preparado Dios para usted? Dios conoce a la perfección lo que es mejor para nosotros y lo que necesitamos. Por eso quiere que usted y yo nos acerquemos más a él, porque tiene grandes planes para nosotros como hijos suyos. El devocional de este mes nos presenta un desafío personal: lograr ser una imagen visible del amor y la bondad de Dios. Y tengo una buena noticia para usted: la Palabra de Dios y su Espíritu nos guiarán todos los días del año y toda nuestra vida. No olvide que del Señor provienen nuestras fuerzas, nuestros dones y, sobre todo, nuestra salvación; y que tener buena comunión con Él nos hace sentirnos bien en todos los aspectos de nuestra vida. Que seas transformado por Dios y logres cumplir con todo buen propósito. ¡Bendecido año!
Saray Yadami Acero
Saray es ministro ordenada por la Comunión Mexicana de Iglesias Reformadas y Presbiterianas, y coordinadora de la Facultad Latinoamericana de Teología Reformada. Cuenta con estudios en Teología y Comunicación y Periodismo.