Lucas 2:8-14
¿CUÁL ES LA BUENA NOTICIA?
“No tengan miedo, porque les traigo una buena noticia […] Hoy les ha nacido en el pueblo de David un salvador, que es el Mesías, el Señor”.
Lucas 2:10-11
En la época en que nació Jesús, la vida de los pastores era dura. Sus días y sus noches eran una triste rutina al cuidado de las ovejas. La sociedad los miraba con desprecio, y a veces hasta como delincuentes y sinvergüenzas. Tenían pocos motivos para sentirse alegres.
Por eso sorprende que hayan sido pastores a quienes el ángel se dirige con las buenas nuevas de gran gozo: ¡Había nacido un Salvador! Es la manera que tiene Dios de decir que se identifica con los de abajo, los marginados de la sociedad, los indeseables. Y aquella noche, la oscuridad en la que vivían se transformó en la luz más hermosa que jamás hayan visto. Mientras los ángeles del cielo se unen para cantar: “¡Gloria a Dios en las alturas!”, para aquellos pastores de los campos de Belén, la vida nunca volverá a ser la misma.
Tal vez en este día de navidad te resulte difícil sentir alegría. Tal vez haya una silla vacía en tu mesa. Tal vez pienses en un familiar que se ha alejado del Señor o que ya no forma parte de tu vida. Tal vez te encuentres enfermo de gravedad. Sea cual sea la razón, no te sientes con ánimos para celebrar. Si es así, el mensaje de navidad es para ti. Hay buenas noticias con gran alegría también para ti. ¿Por qué? Porque el Salvador vino a arreglar las cosas. Vino a curar a los quebrantados de corazón, a traer luz a tu oscuridad.
Padre nuestro que estás en los cielos, gracias por darnos tan precioso regalo, tu Hijo Jesucristo. Ayúdanos a vislumbrar la luz que el Salvador nos trae. Te alabamos y bendecimos en su nombre, amén.