26 de noviembre del 2024
Juan 14:1-6
UN LUGAR PARA TI
“En la casa de mi Padre hay muchos lugares donde vivir; si no fuera así, yo no les hubiera dicho que voy a prepararles un lugar”. Juan 14:2
“El hogar es ese lugar donde tienen que recibirte cuando necesites ir allí”. Estas palabras del poeta estadounidense Robert Frost expresan algo del profundo deseo humano de tener un lugar al que pertenecer. Ya sea por obligación o, mejor aún, por el amor de los demás hacia nosotros, anhelamos un lugar donde seamos bienvenidos, conocidos, cuidados y abrazados. ¿Existe realmente un lugar así? En este mundo, cada hogar que construimos, por muy agradable que parezca, siempre se queda corto. El pecado y la muerte ponen fin a nuestro confort terrenal, y los mejores lugares de esta vida ofrecen sólo un vislumbre o un anticipo de la vida plena que Dios nos ofrece a su lado. Jesús ha prometido algo extraordinario a todos los que confían en él. Cuando estaba a punto de dar su vida en la cruz por nuestros pecados, él se olvidó de su propio sufrimiento y se enfocó en tranquilizar a sus angustiados seguidores. ¿De qué manera? Él nos asegura que al volver a la casa de su Padre va a preparar un lugar para todos aquellos que ponen su confianza en él. No hay peligro de sobrecupo o de falta de espacio. Él nos da su palabra y eso debe ser suficiente. Y lo más maravilloso es que él mismo será quien nos dé la bienvenida en ese lugar. ¿Estás preparado para cuando el momento de viajar a ese lugar llegue?
Señor Jesús, confiamos en tu palabra, queremos vivir eternamente contigo en la casa de tu Padre. Prepara nuestros corazones para cuando ese momento llegue. Amén.
En algún momento de nuestras vidas, muchos de nosotros hemos tenido la oportunidad de salir de viaje, aunque sólo fuera por un día o dos. Algunos, hemos salido de casa para estudiar o para buscar trabajo. Puede que nuestro tiempo fuera estuviera planeado y nos diera mucha alegria. Otras veces, sin embargo, nuestros viajes pueden ser imprevistos y estresantes. Nuestros viajes pueden estar provocados por acontecimientos que nos impulsan o incluso nos obligan a ir a buscar un nuevo hogar. En cualquier caso, necesitamos saber que al final del camino hay un lugar al que podemos pertenecer, un lugar al que podemos llamar hogar. La vida cristiana es así . A veces podemos viajar tranquilamente, dsifrutando de las bendiciones de la comodidad y la alegría que Cristo trae. Otras veces podemos sentirnos exigidos, desafiados e incluso desarraigados en nuestra vida espiritual. Aunque los desafíos pueden ayudarnos a crecer en la fe, necesitamos saber que a lo largo del camino Dios está siempre con nosotros. Afortunadamente, el Dios que nos llama a tener fe en su Hijo, Jesucristo, siempre cuida de nosotros, prometiendo no dejarnos ni abandonarnos jamás. Este es el Dios de la gracia y el perdón, que nos llena de su Espíritu y nos acoge para que disfrutemos de la vida en su presencia, dándonos un lugar al que llamar hogar dondequiera que estemos. Este mes vamos a reflexionar sobre estas cosas mientras exploramos algunos pasajes de la biblia sobre el hogar.
Joel vande Werken
Ha sido pastor desde el año 2007, sirviendo en iglesias en Sussex, nueva jersey y en Whitinsville, Massachusetts. Él y su esposa, Brandie, tienen cuatro hijos pequeños.