Salmo 34:4-10
LA BONDAD DE DIOS
“Prueben, y vean que el Señor es bueno. ¡Feliz el hombre que en él confía!”.
Salmo 34:8
La Biblia enseña que la bondad es uno de los principales atributos de Dios. Es tan importante que es hacia este atributo que dirigió Satanás sus dardos para hacer desconfiar a la primera pareja de la bondad de Dios. Según la Biblia, la bondad de Dios se manifiesta de varias maneras.
Primero: se manifiesta en la creación. La creación es descrita como “buena” al menos siete veces, reflejando así el carácter del Creador. La bondad es su marca registrada sobre todas las cosas y la creación fue su primer acto de bondad. En segundo lugar, se manifiesta en la redención: “¡Gloria a Dios en las alturas!
¡Paz en la tierra entre los hombres que gozan de su favor!” (Lucas 2:14). La redención es la expresión de la bondad de Dios. Cuando el hombre cayó en pecado, la bondad actuó para rescatarlo de su estado miserable.
En tercer lugar, se manifiesta en la providencia, pues nos trae consuelo y guía en medio de las aflicciones de la vida. Al dar respuesta a nuestras oraciones. Al proporcionar los recursos cuando somos tentados, al curar nuestras enfermedades, o al ofrecer gratuitamente el perdón cuando pecamos. La bondad de Dios es fuente de esperanza y consuelo para el cristiano. Como su bondad es eterna, nunca debemos desanimarnos. “El Señor es bueno; es un refugio en horas de angustia: protege a los que en él confían” (Nahúm 1:7).
Gracias, Dios, por tu creación que refleja tu cuidado y amor por tus hijos. Gracias por habernos redimido y proveer en todo momento. Alabado y bendito seas. En Cristo oramos, amén.