1 Reyes 17:1-6
LA AYUDA DE DIOS EN LA SEQUÍA
“Allí podrás beber agua del arroyo, y he ordenado a los cuervos que te lleven comida”.
1 Reyes 17:4
Una oyente de nuestros programas tuvo que hacer frente a una pérdida irreparable. Su padre murió de forma inesperada y después de su funeral, según cuenta, vinieron “una gran sequía emocional y dolor”. La única manera de superar esta crisis fue a través de las oraciones, la lectura de los Salmos y los corazones compasivos de sus amigos de la iglesia.
Me llama la atención, su manera de describir este episodio de su vida como una sequía, porque en el pasaje de hoy habla precisamente de una sequía. En el clima desértico de algunas regiones de Palestina no sorprende que haya una sequía ocasional. Sin embargo, esta vez la falta de lluvia llevaba ya tres años. En esas circunstancias, Elías, un profeta de Dios, buscaba la manera de sobrevivir y solo pudo lograrlo, a través de una provisión especial de Dios. Fue Dios quien lo condujo a un oasis de agua fresca y ser alimentado por cuervos que le traen pan y carne dos veces al día.
Tal vez te encuentres en medio de una larga sequía emocional. No te desesperes. La ayuda está al alcance de tu mano. Dios nos ha provisto ya la ayuda especial infalible para estos casos: a su Hijo Jesucristo. Él te ayudará si estás dispuesto a confiar en su amor. Y si todo va bien en tu vida, ¿no será que el Señor quiere que te conviertas en uno de sus “cuervos” milagrosos para cuidar de otras personas?
Señor, gracias por estar con nosotros en los momentos difíciles. Que tu amor en Jesucristo sea nuestro consuelo diario y nuestra motivación para ayudar a los demás. En su nombre, Amén.