20 de julio del 2024
1 Samuel 1:21-28
ANNA Y SAMUEL: DEJAR IR
“Yo, por mi parte, lo he dedicado al Señor, y mientras viva estará dedicado a él”. 1 Samuel 1:28
¿Le ha tocado pasar el momento difícil de ver partir a alguien que ama? Puede ser cuando sale a un trabajo en un lugar remoto, o dejamos a un niño en un campamento, o enviamos a un adolescente a la universidad. En algunas ocasiones nos despedimos con la incertidumbre de no saber si nuestro próximo encuentro será cuando estemos en gloria. Ana había orado desesperadamente por tener un hijo y había prometido que, si el Señor se lo daba, lo dedicaría a su servicio. El Señor le dio ese hijo y ahora ha llegado el momento de cumplir su promesa y que su pequeño quede al cuidado del sacerdote Elí. ¿Puede imaginar lo difícil que fue ese día para ella al tener que desprenderse de su único hijo? Pero en su oración no refleja tristeza (1 Samuel 2) porque sabía que Dios estaba a cargo de su hijo. Se lo había entregado al Señor, porque era una bendición que él mismo le había dado. Ella confiaba en que toda la vida de su hijo estaba en manos de Dios. Dios sigue en control y podemos confiar a su cuidado compasivo a quienes amamos, porque sabemos que el Señor los ama incluso más profundamente que nosotros. Hay incluso quienes tienen la costumbre de encomendar a sus seres queridos a Dios al orar por ellos. Quizá el momento de una despedida temporal no sea tan placentero, pero ¿en quién más podemos confiar la vida de aquellos que amamos sino es en nuestro Dios?
Señor, ayúdanos a confiar en ti para que cuides de los que amamos. En tus manos ponemos también nuestra vida. En el nombre de Jesús. Amén.
En nuestro peregrinaje en la vida cristiana, todos necesitamos alguna vez de un consejero, un guía o un maestro. Ellos nos ofrecieron aliento y dirección a través de sus consejos sabios, su intervención oportuna y su conocimiento de la Escritura. Sin embargo, a veces se nos olvida que así como recibimos un apoyo así, también debemos estar dispuestos a ofrecerlo a otros. Y las oportunidades para hacerlo abundan sobre todo en un tiempo en que muchos cristianos se encuentran desconcertados y desorientados. Las Escrituras están llenas de personas que sirvieron como mentores a otros. Su ejemplo de fidelidad a Dios y amor al prójimo se recoge, a veces en relatos cortos pero memorables. Por esto, en este mes exploraremos cómo las Escrituras hablan sobre lo que ser mentor significa y, por supuesto, sobre la bendición de escuchar y aprender de otros. Ojalá seamos dóciles y estemos dispuestos a enseñar. Oramos para que la Palabra de Dios te refresque, te reoriente y te renueve.
Steven y Deb Koster
Steven y Deb Koster son apasionados por las familias, los matrimonios y el crecimiento espiritual en el hogar. Pertenecen a la Iglesia Cristiana Reformada de Norteamérica. Steven trabajó anteriormente como editor de Today y Deb dirige Family Fire, el ministerio familiar de ReFrame. Los Kosters tienen tres hijos.