Colosenses 4:10-14
EPAFRAS Y COLOSAS: ORACIÓN
“Les manda saludos Epafras…, siempre está rogando por ustedes en sus oraciones, para que se mantengan perfectamente firmes, entregados del todo a hacer la voluntad de Dios”.
Colosenses 4:12
Epafras había dejado de ministrar en Colosas desde hacía algún tiempo, pero llevaba a los hermanos de esta iglesia en su corazón. Aunque no estaba físicamente presente con ellos en el culto, no los había olvidado. Se acordaba de ellos de la forma más trascendental: orando por ellos.
La oración es una parte esencial para encaminar a alguien en la fe. Dios es finalmente quien transforma los corazones, así que es importante que le pidamos a Dios que nos mantenga a nosotros y a aquellos a quienes estamos ministrando alineados con su voluntad. ¿Ocupa este motivo un lugar central en su intercesión por aquellos a quienes ama? Epafras no ruega por una buena salud o por una mejor situación económica de los creyentes de Colosas, aunque estas cosas puedan ser importantes. Él los ama demasiado como para saber que lo más importante es que ellos “se mantengan perfectamente firmes, entregados del todo a hacer la voluntad de Dios”. Todo lo demás vendrá por añadidura.
Todos tenemos personas queridas por las que podemos orar con regularidad. Jesús mismo nos dio el ejemplo de lo que significa ser fiel en la oración. Si Jesús sintió la necesidad de interceder ante su Padre celestial, ¡cuánto más se necesita esto en nuestras vidas! Piensa en quién necesita de tu oración. Ora con fervor por su fe, seguridad y crecimiento espiritual en el nombre de Jesús.
Señor, ayúdanos a orar fielmente por todo tu pueblo. Mantennos a todos firmes en tu voluntad y creciendo en la gracia de nuestro Salvador, Jesucristo. Amén.