02 de junio del 2024
Jeremías 2:10-14
VIDAS DESHIDRATADAS
“Me abandonaron a mí, fuente de agua viva, y se hicieron sus propias cisternas, pozos rotos que no conservan el agua”. Jeremías 2:13
Puede parecer una pregunta descabellada, pero ¿a quién se le ocurriría cambiar una fuente de agua viva por un pozo roto? Aun si nuestro conocimiento de hidrología es escaso, no suena como un intercambio favorable. Y no lo es. Sobre todo, cuando nos damos cuenta que la fuente de agua viva representa al Dios vivo y verdadero y los pozos rotos a los ídolos de ayer y de hoy. Pero, aunque suene descabellado es algo que ocurre a menudo. Porque entregarnos a los ídolos en nuestra búsqueda de subsistencia y satisfacción, es como cavar pozos que no logran mantener el agua. Al alejarnos de Dios la vida se convierte en un continuo vacío, una insatisfacción constante que no puede ser llenada con posesiones materiales. Las cisternas rotas no pueden proporcionarnos la plenitud que buscamos y tenemos que seguir cavando y cavando. Es solo cuando volvemos a Dios que encontramos un manantial infinito de agua pura que satisface y brinda bienestar y significado. Es solo con Dios que puede llenarse ese vacío existencial que intentamos llevar con infinidad de cosas. Acepta la invitación amorosa de Cristo quien te ofrece darte de beber del agua que es “una fuente de agua que salta para vida eterna” (Juan 4:14 RVR60). No hay posesión, placer o logro que pueda satisfacer el alma como él lo hace. Solo él calma y sacia tu sed.
Padre celestial, en tus manos deposito mi vida para tener identidad como tu hijo y beber del agua viva que tú nos das. En Cristo. Amén.
No es fácil asimilar la manera en que toda una civilización se desintegra ante nuestros propios ojos. La fe cristiana se ve arrinconada cada vez más, y nuevas ideologías están intentado acabar de una vez con ella. Y, tristemente, muchos cristianos no están preparados para enfrentar este ambiente de confusión y engaño. La situación no es muy distinta a la que vivió el profeta Jeremías. Él fue testigo de la apostasía y exilio del pueblo de Dios, y fue el encargado de predicar contra sus mismos compatriotas poniendo en riesgo su vida. Su mensaje penetrante y confrontador se combina con un llamado al arrepentimiento, y la esperanza de que Dios tiene tiempos mejores para su pueblo. Esperamos que ese mensaje llegue al corazón de nuestros lectores de Cada día.
Samuel Olán
Ha sido anciano en la iglesia presbiteriana en Tabasco. Está casado y tiene tres hijos. Es biólogo y muy comprometido con las causas ambientales