Jeremías 29:10-13
UNA LUZ AL FINAL DEL TUNEL
“Yo sé los planes que tengo para ustedes, planes para su bienestar no para su mal, a fin de darles un futuro lleno de esperanza”.
Jeremías 29:11
Hay ocasiones en que ya queremos ver la luz al final del túnel. A veces es al atravesar problemas personales que no parecen tener fin, pero, en otras, puede involucrar una crisis de gran magnitud cuya resolución está fuera de nuestro alcance. ¿Acaso no nos brilla el rostro de alegría cuando escuchamos noticias positivas de que al fin todo se va a resolver?
Dios tiene buenas noticias para su pueblo: “La crisis ha pasado, pueden vivir en paz”. Esto ocurriría después de haber vivido en el exilio durante setenta años. Iba a ser un tiempo de prueba bastante duro para el pueblo escogido, que, en algunos, pondría en duda la fidelidad de Dios a sus promesas. Por eso Dios reafirma su buena voluntad hacia esta nación: “Yo sé los planes que tengo para ustedes, planes para su bienestar no para su mal”.
Para el creyente, la providencia de Dios es una muestra de su amor y cuidado hacia nosotros. Él no solo tiene planes para nuestro bienestar, sino también para brindarnos un futuro lleno de esperanza. Dios tiene un propósito para nuestras vidas y cada experiencia que enfrentamos tiene un significado y una razón de ser. Pero, como en el caso de Israel, Dios ofrece esto a quienes le buscan de todo corazón, a quienes, en crisis, o sin ella, le invocan y él los escucha. Por eso, no deje de cultivar una relación cercana con Dios a través de la oración y la reflexión de su Palabra.
Dios nuestro, te estoy agradecido porque haces planes para mi vida aquí en la tierra, para prepararme para una vida eterna a tu lado. En el nombre de Cristo, Amén.