23 de marzo del 2024
Romanos 5:1-5
LA JUSTIFICACIÓN, UN ACTO DE DIOS
“Puesto que Dios ya nos ha hecho justos gracias a la fe, tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo”. Romanos 5:1
Tal vez nunca haya tenido que estar en una corte frente a un tribunal, pero es algo que puede convertirse en una experiencia intimidante. Imagina lo que es estar ante litigadores expertos, un juez implacable y un juzgado insobornable, y, si tu misma conciencia te acusa de culpabilidad difícilmente tendrás alguna oportunidad. Pero en el tribunal de Dios, en el que algún día compareceremos si tenemos esperanza, la justificación es un acto legal que se lleva a cabo en la corte de Dios y se aplica a nuestras vidas, todo por la obra terminada de Jesús. La justificación es completa y final. El creyente más nuevo está tan justificado como el creyente más experimentado y fiel. Pablo nos enseña cuatro verdades importantes acerca de la justificación. Primero, Dios es el autor de la justificación. No somos justificados por la base de nuestros méritos sino por los méritos de Cristo. Segundo, somos justificados por la fe. De esta manera la fe es el instrumento de nuestra justificación. Tercero, el fruto de la justificación es que tenemos paz con Dios. Somos reconciliados con Dios y renacemos en la familia de Dios. Cuarto, el agente de la justificación es nuestro Señor Jesucristo. Todas estas bendiciones espirituales nos son concedidas a través de él. Cristo es nuestra justicia. Él es nuestra paz. En él tenemos abundante redención.
Señor y Dios, confiar en la justicia de Cristo para mi justificación trae paz y consuelo a mi corazón. Mi salvación no depende de mí sino de ti. En el nombre de Jesús, Amén.
El sufrimiento y la muerte de Jesús no fueron obra de la casualidad ni el resultado de un fallo en los planes de Dios. Estas cosas sucedieron según “los planes y propósitos de Dios” (Hechos 2:23). El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, movidos por su asombroso amor por nosotros, los seres humanos, entraron en el pacto de redención por nuestro bien. Y aunque Jesús, el Hijo de Dios, fue crucificado, muerto y sepultado, también resucitó victorioso sobre la muerte, ascendió al cielo y ahora y ahora gobierna todas las cosas para que podamos tener una nueva vida y vivir con Dios para siempre. A lo largo de este mes, seremos guiados a través de pasajes bíblicos que nos ayudan a ver en acción el plan redentor de Dios. Que estas meditaciones le edifiquen en la fe y le ayuden a acercarse al Dios que le ama y quiere que comparta su amor y su vida con las personas que le rodean, cercanas y lejan
Hernandes Dias Lopes
El Rev. Lopes está casado con Udemilta y viven en Sao Paulo Brasil en compañía de sus dos hijos. El pastor Hernandes viaja alrededor del mundo para predicar y enseñar la Biblia.