08 de febrero del 2024
Gálatas 6:1-10
ALEGRÍA EN TIEMPO DE COSECHA
“Así que no debemos cansarnos de hacer el bien; porque si no nos desanimamos, a su debido tiempo cosecharemos”. Gálatas 6:9
No hay nada más satisfactorio después de cultivar un huerto que ser recompensados con una cosecha abundante. Después de haber invertido tanto tiempo y energía en la siembra, sentimos que ha valido la pena el esfuerzo al ver los frutos listos para su consumo. Lo mismo ocurre al sembrar y regar la semilla del evangelio. Oramos fervientemente para que esta semilla llegue a producir una nueva vida espiritual. El proceso suele ser largo y difícil, y como consecuencia, a veces nos desanimamos y nos cansamos. Pero Dios es fiel, y cuando finalmente llega la cosecha, es difícil ocultar la alegría. ¿Has tenido el privilegio de ser testigo de cambios significativos en la vida de las personas? Me ha tocado ver en la iglesia cómo creyentes frustrados, sin crecimiento espiritual se convierten en creyentes activos y comprometidos. O a buscadores confusos y cautelosos crecer hasta gozar de la seguridad de su salvación. Esta es la mejor clase de cosecha y la que trae más alegría. Pero hay algo que no debemos olvidar: una cosecha abundante comienza con cada uno de nosotros. En Gálatas 6, la Biblia nos recuerda al precepto “siembra-cosecha”: recibimos lo mismo que damos. Si sembramos malas actitudes y acciones, cosecharemos el mal. Pero si sembramos las virtudes de Cristo en nuestra vida diaria, tendremos una cosecha de justicia.
Señor Jesús, ayúdame a ser un jardinero efectivo cortando malezas y sembrando buenas semillas. Haz que pueda ver verdaderos cambios en mí mismo y en quienes me rodean. Amén.
A medida que se acerca el inicio de la primavera, pocos de nosotros podemos resistir la tentación de ensuciar nuestras manos cavando en la tierra y sembrando algo que crecerá y florecerá en los próximos meses. Ya sea que vivamos en la ciudad o en el campo, la primavera despierta en nosotros el deseo de sembrar y ver crecer una nueva vida. Hacemos eco del placer y la satisfacción de nuestro Creador, cuando miró a su nueva creación recién terminada y “vio que todo lo que había hecho estaba muy bien”. (Génesis 1:31) Este mes vamos a explorar el mundo de la agricultura. Vamos a descubrir cómo al cultivar, plantar, regar y nutrir plantas tiernas se nos pueden enseñar lecciones importantes sobre el crecimiento espiritual. Al hacer esto, nos concentraremos en los hábitos (malezas) que deben ser destruidos, y virtudes (semillas) que necesitan ser plantadas para que nuestra vida pueda producir una cosecha espiritual abundante.
Daniel Jongsma
Daniel Jongsma es pastor de la Iglesia Cristiana Reformada de Dearborn (Michigan), en los suburbios de Detroit. También ha servido como plantador de iglesias en el área de Chicago. Además, Dan ha pastoreado congregaciones en Elmhurst y Fulton, Illinois, y ha sido pastor de jóvenes en Jenison, Michigan, y Sunnyside, Washington. Él y su esposa, Gloria, tienen tres hijas.