07 de febrero del 2024
Marcos 4:26-32
ESPERANDO EL CRECIMIENTO
“Lo mismo da que esté dormido o despierto, que sea de noche o de día la semilla nace y crece, sin que él sepa cómo”. Marcos 4:27
Cuando se trata de cultivar un huerto, nosotros tenemos la capacidad de crear un ambiente apropiado. Preparamos la tierra, plantamos la semilla, protegemos los retoños, y proveemos de la nutrición apropiada. Pero hay una cosa que está fuera de nuestra capacidad. No podemos hacer que las plantas crezcan; su crecimiento es algo que está fuera de nuestro control. En Marcos 4, Jesús nos cuenta una parábola en la que nos hace recordar este hecho. Cuando se trata de producir una abundante cosecha espiritual, hay mucho que podemos hacer, pero también hay mucho que está fuera de nuestro alcance. Ocurre al plantar una nueva iglesia, en que muchas veces los resultados de la siembra nos sorprenden. A veces hay mucho fruto donde se esperaba poco, y a veces poco donde se esperaba mucho. La obra del Señor siempre nos recuerda que el desarrollo espiritual está fuera de nuestro control. Quizás pueda ser capaz de facilitar un ambiente favorable, pero sólo Dios da el crecimiento. No podemos ver cómo sucede, pero sabemos que el Espíritu de Dios trabaja en los rincones interiores del corazón de una persona dando vida, renovando y regenerando. Es una obra sobrenatural que sólo Dios puede hacer. Por eso es bueno relajarnos y confiar en el poder de la semilla del evangelio. Dios va a hacer crecer su iglesia y su reino. Él nos ha dado su palabra.
Señor, tú has prometido que a medida que la semilla del evangelio se difunde, no volverá a ti vacía, sino que hará lo que tú deseas. Aumenta mi confianza en ti, te lo pido. Amén.
A medida que se acerca el inicio de la primavera, pocos de nosotros podemos resistir la tentación de ensuciar nuestras manos cavando en la tierra y sembrando algo que crecerá y florecerá en los próximos meses. Ya sea que vivamos en la ciudad o en el campo, la primavera despierta en nosotros el deseo de sembrar y ver crecer una nueva vida. Hacemos eco del placer y la satisfacción de nuestro Creador, cuando miró a su nueva creación recién terminada y “vio que todo lo que había hecho estaba muy bien”. (Génesis 1:31) Este mes vamos a explorar el mundo de la agricultura. Vamos a descubrir cómo al cultivar, plantar, regar y nutrir plantas tiernas se nos pueden enseñar lecciones importantes sobre el crecimiento espiritual. Al hacer esto, nos concentraremos en los hábitos (malezas) que deben ser destruidos, y virtudes (semillas) que necesitan ser plantadas para que nuestra vida pueda producir una cosecha espiritual abundante.
Daniel Jongsma
Daniel Jongsma es pastor de la Iglesia Cristiana Reformada de Dearborn (Michigan), en los suburbios de Detroit. También ha servido como plantador de iglesias en el área de Chicago. Además, Dan ha pastoreado congregaciones en Elmhurst y Fulton, Illinois, y ha sido pastor de jóvenes en Jenison, Michigan, y Sunnyside, Washington. Él y su esposa, Gloria, tienen tres hijas.