Proverbios 11:1-4
ENGAÑO: SEMILLAS DE INTEGRIDAD
“A los justos los guía su integridad; a los falsos los destruye su hipocresía”.
Proverbios 11:3 NVI
La integridad es una virtud rara en estos días. La integridad se puede definir como “vivir en el marco de tus propias convicciones morales”. La palabra usada en nuestro pasaje de la Biblia literalmente significa “ser completo o entero”. Algunas de las características que tiene la integridad son: indivisibilidad, pureza, sin duplicidad. Las personas que carecen de integridad, o no tienen un sistema de valores, o si lo tienen, escogen vivir sin ponerlo en práctica.
Lo que a menudo parece importar más en nuestra sociedad no es lo que eres, sino lo que otros piensan que eres. La gente se ha convertido en maestra del engaño, encubriendo la falsedad y la maldad con capas de mentiras. Hemos llegado a ser una cultura de tramposos. A menudo tomamos atajos, disfrazamos la verdad y engañamos a la gente que nos rodea cuando nos conviene. Como resultado la confianza se rompe. No sabemos a quién creer porque nadie parece digno de confianza. Quita la integridad, y quitarás la base de una sociedad funcional.
Y tú ¿te consideras una persona íntegra? Con la ayuda del Espíritu Santo ¿estás tratando de poner los principios de Dios en práctica en tu vida? La integridad comienza como una pequeña llovizna, que llega a formar charcos, luego riachuelos, después ríos, y, finalmente, un mar de bondad y una vida recta ante el Señor.
Señor Jesús, te pido que mi vida esté marcada con integridad. Por tu Espíritu, ayúdanos a ser veraces en nuestras palabras y honestos en nuestras relaciones con los demás. Amén.