19 de febrero del 2024
Efesios 4:26-32
IRA: SEMILLAS DE PACIENCIA
“Si se enojan, no pequen”. Efesios 4:26
La ira es una emoción humana muy fuerte. Se asemeja a un fuego fuera de control, que puede consumir, y herir profundamente al que está cerca. Sin embargo, la ira puede ser aceptable cuando es una reacción contra la injusticia. Cuando se cometen crímenes en contra de la humanidad, cuando el débil es maltratado, cuando las personas son abusadas, Dios se enoja, y nosotros también debemos enojarnos. Si no nos enojáramos, no tendríamos la menor preocupación por el pecado en este mundo. Jesús mostró su ira contra la hipocresía del fariseo y la codicia de los cambiadores de dinero en el templo (vea Mateo 21:12-13; 23:1-32). La Biblia dice: “Si se enojan, no pequen”. Cuando la ira es justificada no debemos expresarla de forma vengativa o destructiva. También leemos el siguiente consejo: “[…] que el enojo no les dure todo el día”. En otras palabras: “No fomentes tu ira. No permitas que produzca úlceras dentro de ti. Arranca esa maleza de tu corazón lo más rápido posible”. Pídele a Dios que te dé un espíritu paciente. Proverbios 16:32 dice: “Más vale ser paciente que valiente; más vale vencerse uno mismo que conquistar ciudades”. La práctica de la paciencia nos permite mantener la calma mientras otros maldicen. La paciencia es como un fusible de gran capacidad que interviene antes de que se encienda la ira.
Señor, ayúdanos a arrancar la maleza de la ira descontrolada y a plantar semillas de autocontrol, paciencia y perdón, en el poder de tu nombre. Amén.
A medida que se acerca el inicio de la primavera, pocos de nosotros podemos resistir la tentación de ensuciar nuestras manos cavando en la tierra y sembrando algo que crecerá y florecerá en los próximos meses. Ya sea que vivamos en la ciudad o en el campo, la primavera despierta en nosotros el deseo de sembrar y ver crecer una nueva vida. Hacemos eco del placer y la satisfacción de nuestro Creador, cuando miró a su nueva creación recién terminada y “vio que todo lo que había hecho estaba muy bien”. (Génesis 1:31) Este mes vamos a explorar el mundo de la agricultura. Vamos a descubrir cómo al cultivar, plantar, regar y nutrir plantas tiernas se nos pueden enseñar lecciones importantes sobre el crecimiento espiritual. Al hacer esto, nos concentraremos en los hábitos (malezas) que deben ser destruidos, y virtudes (semillas) que necesitan ser plantadas para que nuestra vida pueda producir una cosecha espiritual abundante.
Daniel Jongsma
Daniel Jongsma es pastor de la Iglesia Cristiana Reformada de Dearborn (Michigan), en los suburbios de Detroit. También ha servido como plantador de iglesias en el área de Chicago. Además, Dan ha pastoreado congregaciones en Elmhurst y Fulton, Illinois, y ha sido pastor de jóvenes en Jenison, Michigan, y Sunnyside, Washington. Él y su esposa, Gloria, tienen tres hijas.